Germán D' Jesús Cerrada
Romer Alexis Montilla Delgado, nacido el 22 de mayo de 1944 en Chachopo, estado Mérida, fue el visionario que redefinió el turismo en Venezuela al convertir la memoria colectiva en una experiencia tangible.
De origen humilde e hijo de agricultores, su vida fue una cátedra de emprendimiento empírico; desde sus inicios como vendedor de artesanías y mesonero en el Hotel Prado Río, forjó un carácter resiliente que le permitió transformar la observación del entorno en proyectos monumentales.
Sin formación académica convencional, su intuición lo llevó a fundar hitos gastronómicos como El Caney (1964) y Los Tejados de Chachopo (1977), antes de dar el salto definitivo hacia la creación de parques temáticos.
El 28 de julio de 1984, con la inauguración de Los Aleros, Montilla fundó más que un "pueblo museo"; estableció un modelo de turismo cultural que rescataba la arquitectura, los oficios y las costumbres de los Andes de 1930.
Esta filosofía de preservación identitaria se expandió con La Venezuela de Antier (1991), que recorre la geografía nacional de la era gomecista, y La Montaña de los Sueños (1994), un tributo a las artes audiovisuales.
Su influencia trascendió lo empresarial, dirigiendo los desfiles de la Feria del Sol y desempeñándose como Director de Turismo de Mérida en 1988, aportes que le valieron en 2014 el Doctorado Honoris Causa en Innovación y Emprendimiento por la Universidad de Los Andes.
El legado de Montilla, quien también incursionó en el cine como productor de la película Una vida y dos mandados (1997), reside en su capacidad para demostrar que la tradición es un recurso vivo.
Su obra no buscó el lujo moderno, sino el rescate de lo rural y lo popular, logrando que millones de visitantes viajaran al pasado para reencontrarse con sus raíces.
Alexis Montilla falleció dejando una huella imborrable: la de un hombre que, con mente, corazón y humildad, convirtió sus propios recuerdos de infancia en el patrimonio afectivo y turístico de toda una nación.