Víctor Ramírez “Vitico”
Kike Rosales se marchó de este plano terrenal en la tarde del Miércoles Santo 28 de marzo de 2018, en un sueño del que no despertó. Ese día se apagó la voz de uno de los mejores comunicadores sociales de Venezuela.
Kike tenía un talento natural que brillaba en su máximo esplendor en sus dos máximas pasiones, el fútbol y los toros. Destacaba años luz de los demás sin buscarlo ni pretenderlo, pues los verdaderamente grandes no necesitan la aprobación de nadie, esa llega sola. Con el pasar del tiempo se fue haciendo más sabio, lo cual era muy evidente al escucharlo en cualquier programa de radio o televisión, su amor por la lectura y la música le daban un matiz especial, único.
Nunca escribió un artículo buscando la aprobación de ganaderos, empresarios o toreros, en las transmisiones decía lo que sentía, con sencillez, pero con contundencia.
Apoyó incondicionalmente a los toreros venezolanos, en especial a los novilleros, de hecho, su último artículo taurino, escrito días antes de morir, fue dedicado a Jesús Enrique Colombo tras su buena actuación en la feria de Fallas en Valencia.
Su amor por San Cristóbal era demasiado grande; siempre llevó con orgullo su gentilicio tachirense, lo cual demostraba en todo momento.
Sus hijas fueron su luz, las amaba con grandeza, así como a su familia. A sus amores les dejó sin duda una huella imborrable y a quienes tuvimos la dicha de ser sus amigos, un recuerdo que ni siquiera el tiempo con su implacable goma de borrar puede llevar al olvido.
Fuimos equipo durante 23 años, muchas ferias vivimos y narramos, compartimos y disfrutamos. Ahora Kike vive en nuestros corazones y aunque ya llevamos ocho años sin su presencia, su espíritu sigue con nosotros, cada vez que se escucha San Cristóbal Andina está presente Kike Rosales, hermano de vida aquí te seguiremos recordando hoy, mañana y siempre.
Fotos 1 : Archivo Vitico.
Foto 2: Luis López.



