Jesús Enrique Colombo en la Plaza Román Eduardo Sandia de Mérida, escenario de grandes triunfos en su carrera
Por Germán D' Jesús Cerrada
El torero venezolano Jesús Enrique Colombo alcanza los 29 años de vida y 9 de alternativa, una fecha profundamente especial que celebra en Táriba, "La Perla del Torbes", la tierra que lo vio crecer y dar sus primeros pasos en el mundo del toro. Arropado por el cariño entrañable de sus padres, Jesús Adolfo Colombo y Mary Silva de Ruiz, así como de su familia y amigos, el joven diestro festeja un trayecto vital marcado por el esfuerzo, la devoción y la máxima dignidad taurina.
El joven Jesús Enrique Colombo en el Coliseo El Llano de Tovar, una imagen histórica que dio la vuelta al mundo taurino
Hoy por hoy, Colombo ostenta con orgullo e incontestable mérito el estatus de ser el espada venezolano más importante del momento, llevando el tricolor nacional por los ruedos más exigentes del planeta.
Nacido el 29 de septiembre de 1997 en San Cristóbal, Estado Táchira, Jesús Enrique respiró la tauromaquia desde la cuna de la mano de su padre, el matador de toros Jesús Colombo, a quien años más tarde tuvo el honor de cortar la coleta en su tarde de despedida.
Junto a Colombo tras una jornada victoriosa en la Feria del Arroz de Calasparra (Murcia, España)
Aquella infancia feliz, donde el toreo comenzó como un juego fascinante para transformarse en una vocación absoluta, marcó el rumbo de un niño que siempre tuvo claro su destino.
Ese firme propósito lo llevó en 2012 a cruzar el Atlántico e ingresar a la Escuela Taurina de Madrid gracias al respaldo del Círculo de Amigos de la Dinastía Bienvenida y la Cátedra Libre de la Tauromaquia de la Universidad de Los Andes.
El niño Jesús Enrique Colombo tras una jornada festiva en la Feria Internacional de San Sebastián
En España hizo su debut sin picadores en Deba en 2014, cortando dos orejas y dejando destellos de una trayectoria prometedora.
El paso al escalafón con picadores llegó el 18 de marzo de 2015 en Aguascalientes, México, de la mano del apoderado Juan Ruiz Palomares.
El diestro Jesús Enrique Colombo recibe una distinción especial de manos de los directivos del Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida en San Cristóbal
Siguieron años de intensa preparación y forja novilleril, curtido en las duras exigencias del circuito europeo, interpretando el toreo con una búsqueda constante de clasicismo y autenticidad.
El año 2017 catapultó definitivamente su carrera: impactó en Las Ventas durante la Feria de San Isidro y firmó un año arrollador de 43 novilladas, triunfando en plazas de primer orden como Madrid, Santander, Gijón y Pamplona.
Jesús Enrique Colombo y David Fandila "El Fandi", junto al hijo del empresario Juan José Guerrero, salen a hombros tras una tarde triunfal en Mérida.
A las puertas del doctorado, una fortísima cornada en Valencia pareció truncar el sueño de tomar la alternativa en Zaragoza. Sin embargo, su inquebrantable fuerza moral y disciplina permitieron una recuperación portentosa en poco más de un mes. Finalmente, tomó la alternativa el 26 de noviembre de 2017 en la Feria del Señor de los Milagros de Lima, con Sebastián Castella como padrino y Ginés Marín de testigo, ante astados de El Puerto de San Lorenzo.
El Cardenal Baltazar Porras Cardozo junto a Jesús Enrique Colombo en un emotivo gesto espiritual previo a la corrida en Tovar
Ya como matador, Colombo hizo gala de un dominio espectacular en el tercio de banderillas, ejecutado siempre con vistosidad, verdad y entrega total al respetable.
En 2018 escribió páginas doradas al encerrarse con seis toros en su natal San Cristóbal saliendo a hombros, además de completar una destacada campaña europea con tardes de impacto en Valencia bajo un diluvio, Nimes, Dax y la confirmación en Las Ventas de Madrid.
Jesús Enrique Colombo en el tercio de banderillas, una de las grandes suertes que distinguen su tauromaquia
Más allá de sus fronteras, en su propia tierra venezolana Colombo se ha convertido en un profeta en su patria y en el ídolo indiscutible de las grandes aficiones del país.
Escenario tras escenario, ha impuesto su maestría y pundonor de manera inapelable, erigiéndose como el gran triunfador de las principales ferias nacionales. Ha cubierto de gloria los cosos de San Cristóbal en la Feria Internacional de San Sebastián, de Mérida en la Feria Internacional del Sol, la tradicional y exigente plaza de Tovar en la Feria de Nuestra Señora de Regla, y el coso de San Felipe en las fiestas patronales; cosos donde ha firmado faenas memorables e imborrables y de los que ha salido repetidamente a hombros por la Puerta Grande ante el clamor de su gente.
Jesús Enrique Colombo con una niña en brazos durante la vuelta al ruedo en la Plaza de Toros de San Cristóbal
Ni las corridas con feudos legendarios ni el parón global de la pandemia en 2020 frenaron su proyección internacional. Entre 2021 y 2022, su presencia en escenarios de máxima exigencia como Istres, Bayona, la Feria de Otoño madrileña frente a victorinos y su destacado paso por la Copa Chenel lo mantuvieron en la élite. El año 2022 rubricó cifras contundentes: 37 festejos y 24 salidas en hombros, sellando ademanes de figura madura.
Bajo la dirección de Roberto y Jean François Piles, su carrera alcanzó cotas épicas.
De tal palo, tal astilla: el matador Jesús Colombo junto a su hijo Jesús Enrique en sus comienzos en el ruedo.
Colombo ha rubricado una hazaña histórica al convertirse en el único matador en toda la historia de la tauromaquia en lograr tres Puertas Grandes consecutivas en la legendaria plaza de toros de Pamplona durante la Feria de San Fermín, lidiando con la legendaria y temida ganadería de Miura.
Jesús Enrique Colombo celebra una tarde victoriosa ante la ovación del respetable
Junto a esta gesta sin precedentes, Colombo sumó hitos como el primer indulto en la historia de la Feria de San Ignacio de Azpeitia al toro 'Almirante', una racha portentosa de 19 corridas seguidas triunfando, y cierres memorables como el indulto a 'Duende' de Campo Real en la Feria de Cali.
A sus 29 años, Jesús Enrique Colombo no solo celebra su nacimiento y casi una década de alternativa; celebra el triunfo de la disciplina, el carisma y la pasión ininterrumpida de un torero de época que dignifica y enaltece la tauromaquia venezolana en cada paseíllo.