jueves, 6 de agosto de 2015

Palma de Mallorca: Un antitaurino se tira al ruedo del Coliseo Balear contra Morante


Aficionados y antitaurinos llevaban años encontrándose en la única corrida que se celebra el primer jueves de agosto en la plaza de toros de Palma. Pero la situación no era la misma. Palma no había sido declarada Ciudad Antitaurina. Las decisiones políticas no interferían en la tensión entre ambos grupos hasta que el resultado de las últimas elecciones municipales y autonómicas.
El Ayuntamiento de Palma declaró la ciudad antitaurina en su primer pleno. Pero la proclamación no afectaba a la celebración de la corrida de esta noche porque el Coliseo Balear tiene licencia autonómica y las competencias pertenecen al Govern y no al consistorio.
Los taurinos consideraban que la mejor defensa era elaborar un cartel de altura para motivar a la afición y llenar la plaza. Palma llevaba años presentando la misma terna de toreros mediáticos -El Fandi, El Cordobés, Padilla...-, usados como reclamo turístico, que no satisfacían a la afición, cansada de corridas calcadas.

Protesta antitaurina ante el coliseo.EFE

La empresa Matilla se comprometió con la causa y cerró un cartel propio de grandes ferias. Morante de la Puebla, José María Manzanares y Alejandro Talavante llegaban a Palma no sólo para ofrecer sus faenas a la afición sino como un guiño de fortaleza frente al empuje antitaurino. Y dio sus frutos con una gran entrada -tres cuartos- en el Coliseo Balear para lo que venía siendo habitual en las últimas temporadas.

Versiones encontradas

El Ayuntamiento, sin embargo, ha enviado inspectores de las áreas de Bienestar Animal y Modelo de Ciudad y Urbanismo para revisar las instalaciones de la plaza. Poco antes de comenzar la corrida, el consistorio emitía un comunicado explicando que abrirá varios expedientes sancionadores tras detectar "múltiples deficiencias".

Sobre el papel, el gobierno municipal dice haber "trabajado intensamente" para que la corrida se celebrara "con las máximas garantías" que dictan tanto el reglamento taurino como las normativas municipales. Los taurinos, sin embargo, hablan de persecución y de intento de impedir el festejo y esgrimen el "carácter histórico del edificio" ante las denuncias. La gerencia negó haber recibido ningún expediente sancionador.

Las deficiencias, según el Ayuntamiento, atañen al estado de las vallas, la enfermería o los corrales, entre otros, sin que hayan trascendido más detalles. Sin embargo, "no motivan el cierre de la plaza ni la suspensión de la actividad".

Con todo, desde el consistorio no esconden su objetivo de erradicar la Fiesta en la ciudad y se muestran "satisfechos" porque tienen el "compromiso" del Govern balear de desarrollar "las modificaciones legislativas pertinentes para evitar que vuelvan a celebrarse acontecimientos que enaltecen el maltrato animal como las corridas de toros".

Gritos antitaurinos

El centenar de antitaurinos concentrado a las puertas del Coliseo balear exigía a voces la abolición de las corridas. La policía distanció la manifestación de animalistas y los situó en la acera de enfrente a la plaza para evitar conflictos con los miles de aficionados que asistían al coso.

Gritaban lemas como: 'Hoy son los toros, mañana vosotros' o 'Taurino bueno, taurino muerto'.
Los aficionados dentro de la plaza exclamaron '¡libertad, libertad!' y ondearon banderas españolas frente a las republicanas de los antitaurinos.

A la muerte del primer toro, se tiró al ruedo un animalista con no se sabe qué intenciones pero corriendo hacia donde estaba Morante con su cuadrilla. Desnudo de torso y con tan sólo una camiseta en una mano y unas esposas en la otra, fue reducido por los presentes y los alguacilillos, que también intervinieron.

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