Los astados de Juan Pedro y Cuvillo llegan al Coliseo Balear, donde hay mucha expectación para ver este jueves a Ponce, Manzanares y Talavante en la que podría ser la última corrida
JOSEP MARIA AGUILÓPalma De Mallorca
Este martes ha sido un día especial en la plaza de toros de Palma, con la llegada de las reses que lidiarán el próximo jueves Enrique Ponce, José María Manzanares y Alejandro Talavante. Quizás podría ser el último festejo que se celebre en el Coliseo Balear, si el tripartito que preside la socialista Francina Armengol aprueba finalmente, en otoño, la modificación de la denominada Ley de bienestar animal.
Un grupo de aficionados se encontraba presente en la plaza desde primera hora para ver el desembarque de la corrida. Poco antes de las nueve de la mañana ha llegado el camión que transportaba a los ocho toros, cinco de Juan Pedro Domecq y tres de Núñez del Cuvillo. Han llegado en barco procedentes de Valencia, si bien su punto de origen había sido Sevilla.
En cuanto a los toros de Cuvillo, han sido Miraflores, con el número 219 y 490 kilos de peso; Tristón, con el número 189 y 460 kilos de peso, y Bonacible, con el número 173 y 450 kilos de peso.
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