domingo, 16 de junio de 2019

Las perlas ensangrentadas de Pablo Aguado

El sevillano vuelve a encandilar con su naturalidad y su cadencia antes de caer herido de gravedad en la suerte suprema; buen debut de Santiago Domecq en la feria

Natural de superior interpretación de Pablo Aguado al tercero de la tarde. ANTONIO HEREDIA  

Pablo dibujaba delicias y sutilezas en su armonía, en el encaje de su sencillez: un cambio de mano genuflexo viajó más lejos, directo al alma de la plaza. A pies juntos, enfrontilado con el barrio sevillano de San Bernardo, encadenó cuatro perlas en el pitón izquierdo. El domecq las tomó como todo, sin terminar de descolgar. Y así esperó en el volapié al matador. Que se quedó en la cara agarrado al pinchazo, colgado un segundo más tarde en las astas. No fue ni voltereta. Cayó de pie pero herido: la sangre asomó con el gesto doliente. Sin embargo, aguantó para dejar una estocada atravesada y descabellar malamente al bruto. Que se tapó la muerte hasta los dos avisos.

 Increíblemente ovacionaron el arrastre; también a Aguado camino de la enfermería.

La gente se quedó asustada ante la mera posibilidad de que no volviese del quirófano. El último «no hay billetes» de San Isidro, en esta Corrida de la Prensa, se había convocado al calor de su nombre.

 Únicamente. El peor de los temores se confirmó: la gravedad de la cornada. Y un toro más para El Fandi. Quienes finamente cogieron las de Villadiego se perdieron uno de los más importantes tercios de varas de 34 tardes con sus noches: la bravura en el caballo de Zahareño provocó que asomara la categoría de soberbio picador de Manuel José Bernal, descabalgado en un encuentro brutal pero rehecho en una tercera puya formidable. A fondo se empleó Zahareño. Que aún se entregaría en cuatro pares de banderillas, cuatro que en El Fandi no son cuatro pares cualquiera. Vibraron los tendidos frente a las voces que le reprochaban a Fandila su plato fuerte, que rindió a la mayoría. Después de tantísima entrega, Zahareño no duró en la muleta fandilar. Todas sus extarordinarias promesas quedaron incumplidas. Pero fue un cierre al alza del buen debut en San Isidro de Santiago Domecq.
Muletazo, rodilla en tierra de El Fandi tras el explosivo inicio de faena al primero de Santiago Domecq.
Ya había asombrado el galope de Tomillito en los albores de la tarde con sus 620 kilos, bien repartidos entre su alzada y su longitud. Grande pero bien hecho. El tranco, la fijeza y la obediencia llamaron la atención. Toro muy espectacular, muy de público, que se dice. El Fandi lo lidió con un sentido de la colocación y una fluidez portentosas. Como a Zahareño luego, pero cambiando las caleserinas floridas por una galleo por Chicuelo. No alcanzó las cotas posteriores con los palos.

 Tomillito galopó también en el inicio de faena: el granadino lo cosió en un circular de doble vuelta de rodillas y sobre la misma boca de riego. Ya en pie cambiaron las tornas. El Fandi es El Fandi. Pero el llamativo toro, arrancando desde cero, sin inercias, no se rebosaba en la muleta. Ese punto mágico para torear, ese metro más, sí lo tuvo un precioso y bajito burraco. López Simón le hizo todo perfectamente al revés desde la apertura por alto. Y Tormentoso lo quería todo por abajo y de una sola manera. No una faena poliédrica. El promedio de LS ha sido inalcanzable en este San Isidro: se le ha ido un toro por tarde en su triple comparecencia.

Cuarto y quinto bajaron la nota de Santi Domecq, pero se taparon con su (desordenada) movilidad a ojos del vulgo. Que se quedó añorando a Pablo Aguado con Zahareño.

SANTIAGO DOMECQ

Monumental de las Ventas. Domingo, 16 de junio de 2019. Última de feria. Corrida de la Prensa. «No hay billetes». Toros de Santiago Domecq, un cinqueño (2º), de muy diferentes hechuras, una escalera; muy notable el mansito 2º; espectacular el 1º sin rebosarse; bondadoso de contados empuje y humillación el 3º; muy bravo en el caballo el 6º, que no duró; 4º y 5º se movieron desordenadamente.

El Fandi, de berenjena y oro. Estocada (división de opiniones). En el cuarto, estocada (silencio). En el sexto, dos pinchazos y estocada (ovación de adiós)

López Simón, de azul marino y oro. Metisaca en los sótanos y estocada trasera (división de opiniones). En el quinto, pinchazo y estocada trasera (silencio).

Pablo Aguado, de sangre de toro y oro. Pinchazo, estocada atravesada y varios descabellos. Dos avisos (saludos).

PARTE MÉDICO DE PABLO AGUADO EN EL 3º

Herida por asta de toro en 1/3 superior cara anterior muslo del muslo derecho con dos trayectorias, una hacia arriba y hacia fuera de 15 cm y otra hacia atrás de 10cm que lesiona músculos sartorio, recto anterior y crural. Erosión en región frontal. Es intervenido bajo anestesia general en la enfermería de la plaza de toro.

Pronóstico: Grave, que le impide continuar la lidia.

Fdo: Máximo García Leirado

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