sábado, 8 de noviembre de 2025

```De Parra Picón a Dávila Spinetti



Por Carlos Guillermo Cárdenas D.

El doctor Ramón Parra Picón fue médico, cirujano, partero, además ejerció la medicina en Maracaibo y en Trujillo, se especializó en París, atendió casos de difícil diagnóstico y tratamiento en regiones retiradas de la geografía andina cuando los caminos se recorrían en mulas y caballos. El médico reumatólogo y profesor universitario Alberto Noguera Ochoa expresó que “la contribución con el establecimiento y consolidación de la cirugía en el Occidente del país, es parte significativa de la obra del Dr. Ramón Parra Picón, realizada durante los años de residencia en Maracaibo, en las décadas en Mérida y en las salidas asistenciales por los Andes y Cúcuta […]. Su deseo de superación se hace patente en el uso regular de la biblioteca y en los viajes de estudio por Europa”. Siguió estudios en París en la especialidad de Cirugía, adquiere conocimientos en Anestesia y Operatoria y mejoras sus conocimientos en infecciones y procesos hemorrágicos.

El doctor Parra Picón tuvo una formación profesional como médico, considerada como sólida para la época. Su constante preocupación por revisar libros, textos, revistas y con los viajes realizados, demostró el interés de mantenerse al día en los avances de la Medicina. Además, presentó publicaciones en revistas locales y en Caracas, una de ellas (1908) referente a la Peste Bubónica o Peste Negra, que generó una controversia con el doctor Luís Razetti que tuvo resonancia nacional sobre el tratamiento de la enfermedad. El doctor Razetti para la época era rector de la Universidad Central de Venezuela y miembro perpetuo de la Academia Nacional de Medicina. Sobre el resultado de la diatriba con el doctor Razetti, las opiniones estuvieron divididas, pero para muchos fue ganada por el doctor Parra Picón.

Después de ejercer la profesión médica de manera activa, aceptó el rectorado (1909-1917) de la Universidad de Los andes, cargo que ejerció apegado siempre el estado legal tanto académico con jurídico-reglamentario. Durante su gestión rectoral se abrió el Liceo Mérida, que luego se transformó en el Liceo Libertador.

Sus biógrafos lo describen como un hombre inteligente, estudioso, disciplinado, directo y preciso en su verbo, de cortas palabras, con gran vocación de servicio. Fue hijo del rector heroico Caracciolo Parra y Olmedo.

La vida como médico y académico del doctor Parra Picón tiene algún grado de paralelismo con Diego Dávila Spinetti, quien ejerció la Medicina con gran sentido de responsabilidad, entrega y vocación. Hijo del rector Eloy Dávila Celis (1949-51), estudió la carrera de medicina entre 1964-69. Estudiante sobresaliente y voluntarioso, la carrera fue para él un apostolado. Como médico se dedicó a la investigación. Escudriñó la ciencia con total perseverancia, la promovió, la difundió y la aplicó. Siguió estudios de postgrado en Fisiología Cardiovascular en la Universidad de Georgetown, Washington DC, EEUU. Obtuvo el PhD en Fisiología Cardiovascular, siendo hasta el presente, el único título en esa especialidad en Venezuela. A su regreso a Mérida se incorporó al staff del personal académico del Instituto de Investigaciones Cardiovasculares de la Facultad de Medicina de la Universidad de Los Andes y al Servicio de Cardiología del Hospital Universitario de Los Andes. Investigó, promovió y desarrolló la teoría neuro moduladora en el tratamiento de la Insuficiencia cardíaca. Además investigó sobre la enfermedad de Chagas. Atendió durante más de cuatro décadas a los pacientes con insuficiencia cardíaca como consecuencia de miocardiopatías, entre otras, el Chagas. Su generosidad y solidaridad con la gente menesterosa la practicó siempre con los pacientes provenientes de los sitios más apartados de la geografía merideña y de los Andes Venezolanos.

El doctor Dávila Spinetti fue un hombre  de claro y directo verbo.  Sin ambages predicó lo que investigó. Nunca aceptó responsabilidades académico-administrativas, pues tenía plena conciencia que su primordial tarea era desarrollar sus proyectos de investigación. Muy respetuoso del ordenamiento académico, la puntualidad y el cumplimiento fueron constantes en su diario proceder.  La actividad académica la desarrolló con admirable responsabilidad. No se doblegó ante la adversidad ni dio tregua a los tropiezos y contratiempos que en el camino se interpusieron, muchas veces, con malévola intención.  El profesor universitario de Genética Médica,  Adolfo Beltrán Moreno Uzcátegui, lo describe como una persona transparente, honesta, inteligente, amante de su quehacer profesional, académico y científico a plenitud, bondadoso y amigo entrañable.

  Parra Picón y Dávila Spinetti, dos médicos de estos valles y montañas andinas, separados por un siglo, Parra Picón vivió hasta el año 1917 y Dávila Spinetti hasta el año 2015, andinísimos los apellidos por los cuatro costados, dedicados por entero a sus actividades médico asistenciales, les caracterizó más que palabras la acción en sus campos, fueron directos en sus expresiones, de férrea disciplina en el cumplimiento de las labores académico-asistenciales, apartados de la lisonja y la sumisión. Dos médicos útiles a su terruño, a su gente, a sus pacientes, a sus instituciones y al país.

Honor a ellos que sembraron bondades y virtudes en tierra fértil```.

```Mérida, agosto de 2025```

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