Germán D' Jesús Cerrada
El fútbol en Mérida es un álbum de recuerdos donde los goles de Estudiantes de Mérida se mezclan con los rostros de su gente. En ese álbum, una de las páginas más queridas pertenece a Esteban Fortoul Barbosa, el inolvidable "Saborealo", un hombre que no solo vendía helados, sino que repartía alegría en cada jornada.
Nacido en la frontera, entre Cúcuta y San Antonio, Esteban traía en la sangre esa doble nacionalidad colombo-venezolana que lo hacía un ser cercano y trabajador. Se convirtió en un ícono de la ciudad, especialmente en los tiempos de feria y grandes espectáculos, donde su voz siempre destacaba por encima del bullicio.
A diferencia de otros vendedores, a "Saborealo" se le recuerda recorriendo cada rincón de la tribuna con su cava llena de helados al hombro. No necesitaba un carrito; su energía le bastaba para subir y bajar los escalones del mítico Guillermo Soto Rosa, ofreciendo su mercancía con aquel grito a todo pulmón que se volvió un himno: "¡Saborealo!".
Su picardía no terminaba con la venta del último helado. Cuando el partido ya estaba casi en su final y ya no le quedaba mercancía, Esteban no se retiraba; por el contrario, organizaba rifas improvisadas por un monto de dinero entre los presentes, manteniendo el entusiasmo de la grada hasta el último minuto.
Lograba que el público, además de la emoción del juego, se llevara la posibilidad de un premio y siempre una sonrisa a casa.
Es imposible no sentir nostalgia al recordar aquellas mañanas de los domingos, cuando el ritual sagrado del fútbol comenzaba puntualmente a las 11 de la mañana. El Soto Rosa se llenaba de vida bajo el sol radiante de la ciudad. Hoy, la realidad es distinta; desde hace varios años, Estudiantes de Mérida mudó sus emociones al Metropolitano, el "Coloso de Zumba". Y aunque el nuevo estadio es imponente, el espíritu de personajes como Esteban se quedó impregnado en los muros del viejo Soto Rosa, en esas mañanas donde el fútbol tenía otro sabor.
Su carisma era tal que ni las barreras presidenciales lo detenían. Durante la inauguración del Viaducto Miranda en 1980, Esteban logró burlar el anillo de seguridad de la Casa Militar para llegar hasta el presidente Luis Herrera Campins.
Como se observa en la fotografía, "Saborealo" se acercó con naturalidad para ofrecerle un helado, gesto que el mandatario aceptó con gusto, sellando una de las anécdotas más pintorescas y recordadas de la Mérida de ayer.
Más allá de su labor, Esteban era un hombre de fútbol. Fue un respetado árbitro en la Liga Menor Antonio Cabrujas y, en el campo de La Arenita, en Santa Juana, era una figura constante, siempre ligado al deporte base.
Además, fue un asiduo aficionado a los encuentros de fútbol de veteranos, donde compartía con los jugadores, quienes más que conocidos, eran sus grandes amigos.
Esteban Fortoul Barbosa nos dejó hace varios años; sin embargo, su memoria sigue viva en cada hincha que cierra los ojos y aún puede escuchar, en la quietud de la mañana merideña, aquel grito vibrante que nos recordaba que la vida, al igual que un helado en el estadio, siempre es mejor si se sabe saborear.
14 comentarios:
Gracias por mantener viva la historia, gracias
Felicitaciones Germán por esta columna
Excelente columna
Yo era muy niña ,me trae muchos recuerdos yo le decía a mi papá,el sr saborealo papi ,que lindo recuerdo ,de verdad que es parte del estadio Soto Rosa 🩷
Que bien no pelaba un helado de saborealo sabroso eso helados que grande recuerdos
Espectacular, estimado Germán...
muy buena informacion de historia
Q tiempos tan innolvidables no dio saborealo en los tiempos de la vida q jamas volveran.
Creo que no fue en 1980 la inauguración del Viaducto campo Elias
Recuerdo que nos quedamos varios amigos sin dinero y compramos la rifa y nos ganamos los 500 bolívares inmaginate la alegria para tomar cerveza bueno que nuestro Dios lo tenga en su gloria 🙏🙏
Viaducto Miranda, Mérida. Ubicado sobre el río Albarregas va desde la Avenida Las Américas hasta la Avenida 2 Lora, construyendo posteriormente el tramo de Avenida que une la Avenida Lora con la Avenida Urdaneta. Su construcción se inició en el año 1978 y se termina en el año 1980. Es un viaducto de 300 metros, con 2 canales por sentido.
Excelente nuestro querido y recordado por siempre SABOREALO.
Recuerdan cuando decía, 500 por 10.
Cualquiera le compraba
Rifas, hasta gallinas.
Tremendo personaje.
Lo recuerdo mucho en la arenita.
Dios lo tenga en su santa gloria 🙏
Yo era muy chamo y si lo recuerdo excelente
Excelente crónica Germán. Saborealo era un personaje. Las tribunas del Soto Rosa vibraban cuando Estudiantes metía Gool. Y saborealo se paseaba vendiendo sus helados.
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