Germán D' Jesús Cerrada
La joya arquitectónica de Carlos Raúl Villanueva, la Maestranza "César Girón" de Maracay, vive hoy una paradoja histórica que mantiene en vilo al mundo taurino venezolano.
Mientras el cincel y el pincel de la restauración devuelven el esplendor a sus columnas y graderías, una sombra política se proyecta sobre su arena: la propuesta de una consulta popular que podría silenciar para siempre los clarines en la Ciudad Jardín.
La gobernadora de Aragua, Joana Sánchez, junto al alcalde Rafael Morales y el equipo técnico liderado por el arquitecto José Pulido, han anunciado un avance del 75% en las obras, asegurando que el coso será entregado antes de finalizar este año bajo el ambicioso concepto de "Ciudad Cultural".
La gobernadora de Aragua, JoanaSánchez, junto al alcalde del municipio Girardot, Rafael Morales, durante la rueda de prensa donde anunciaron los avances de la restauración de la Maestranza César Girón.
Sin embargo, la intención de someter el destino de la Fiesta Brava al voto de la mayoría abre un debate peligroso sobre la protección del patrimonio inmaterial y la vulnerabilidad de las tradiciones ante procesos que, en la práctica, carecen de reglas claras y son susceptibles a la manipulación en un contexto donde es fácil inclinar la balanza.
Desde aquel 20 de enero de 1933, cuando fue inaugurada con un cartel de leyenda encabezado por Manolo Bienvenida y Pepe Amorós, la Maestranza ha sido el epicentro de la identidad maracayera.
La restauración actual cumple con las rigurosas exigencias del Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), abarcando desde la reconstrucción estructural y el estudio cromático original hasta la rehabilitación del sistema eléctrico, drenajes y la renovación de la madera del ruedo.
Es una obra consolidada en el tiempo que busca rescatar la memoria colectiva, pero que se enfrenta a una encrucijada ética: ¿se puede restaurar un templo para luego despojarlo de su rito primordial? El proyecto "Ciudad Cultural" pretende convertir a Aragua en un estado piloto de recuperación patrimonial, pero el gremio advierte que dejar el futuro de la lidia en manos de una consulta popular es, en esencia, poner la estocada final a un legado que forma parte intrínseca de la historia de Venezuela.
La Maestranza se entrega restaurada, pero su alma taurina pende de un hilo, atrapada entre el brillo de la cal nueva y la incertidumbre de las urnas.
6 comentarios:
EL MAÑANERO / Paciencia, paciencia... Cual es el apuro? La Maestraza esta allí, imponente, como esta quedando; ella muy bella seguirá en pie; pronto muy pronto no habrá que pautar fulanas consultas: de si se abre o no la plaza; de si se mata el toro u no, si los niños... Pronto aquellos serán minoría pasando a ser cadáveres andantes. Sí la espera ha sido por años, para qué la *Maestraza* vuelva abrir puertas a la fiesta del toro, el evento público más democrático del mundo... Entonces paciencia, paciencia...
Muy bien si cambia el uso y deje de ser un sitio de matanza de ese noble aninal
La cultura de un pueblo y sus costumbres no pueden cambiarla los gobernantes de turno. Solo con esa postura aún sin ejecutar los depositara en el cementerio de la historia mala de Maracay.
Siempre este gobierno quiere hacer lo que les da su gana Sin importar que son ellos los sue deberían trabajar para uno los ciudadanos.
La "matanza" se ve en los mataderos ... El toro de lidia es un animal especial, no sirve comercialmente ni para leche ni para carne, vive para luchar e imponerse... Esta raza existe solo porque existen las corridas, por cada toro que se Lidia en una plaza existen más de diez en la ganadería que no se matan en las plazas. No hay muerte más digna para un animal q morir peleando. Triste ver cómo crían y matan a las demás razas bovinas, a los cerdos a las aves ... a las langostas y a los peces ...
Se podría consultar también si estamos de acuerdo con la muerte por asfixia de los peces, aunque muchas veces logran llegar vivos al "destripadero" ... No hay quien se consuela de ellos ?
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