Por elpais.com - José Marcos
La cuarta derrota consecutiva del PSOE en el ciclo electoral iniciado hace seis meses en Extremadura, con el agravante de haber firmado un nuevo suelo histórico en Andalucía, haciendo buenos los 30 escaños de Juan Espadas en 2022, no abrirá la caja de los truenos en Ferraz. El presidente del Gobierno espera sacar provecho en las legislativas de los pactos de los populares con la ultraderecha y que sirvan para movilizar al electorado progresista y a concentrarlo en la marca socialista apelando al voto útil, como ya hizo en 2023.
La cuarta derrota consecutiva del PSOE en el ciclo electoral iniciado hace seis meses en Extremadura, con el agravante de haber firmado un nuevo suelo histórico en Andalucía, haciendo buenos los 30 escaños de Juan Espadas en 2022, no abrirá la caja de los truenos en Ferraz. El presidente del Gobierno espera sacar provecho en las legislativas de los pactos de los populares con la ultraderecha y que sirvan para movilizar al electorado progresista y a concentrarlo en la marca socialista apelando al voto útil, como ya hizo en 2023.
El revés del PP permite a la dirección del PSOE desviar en parte la atención de su candidata, María Jesús Montero, a quien Ferraz y La Moncloa tenían muy difícil achacar el resultado tras haber sido una figura clave del núcleo de Pedro Sánchez. El presidente le ha felicitado en redes sociales “por su trabajo y compromiso” y haber realizado “una gran campaña”.
Rebeca Torró, secretaria de Organización de los socialistas, ha reconocido que el resultado “no es el que hubiera gustado” pero ha destacado que el PP se deja cinco escaños y, sobre todo, que se queda sin la mayoría absoluta. “El bloque de las derechas pierde cuatro escaños”, ha incidido en una comparecencia sin preguntas en Ferraz.
Torró ha explicitado que Montero “tiene todo el apoyo” del partido para trabajar en la oposición “por un proyecto centrado en los servicios públicos y los derechos de la gente”. Aun así, los comicios andaluces realimentan las suspicacias cada vez mayores dentro del PSOE con la estrategia de Sánchez de situar a ministros al frente de las principales federaciones. De hecho, ya fracasó Pilar Alegría en las elecciones de Aragón.
El presidente del Gobierno adelantó en una reunión de la cúpula socialista a finales de 2024 su intención de “alinear” el discurso territorial con el de Ferraz tras las críticas internas con el acuerdo del PSC con ERC de financiación singular para Cataluña que propició la investidura de Salvador Illa, pero se percibió como negativo en un buen número de comunidades.
La forma de lograrlo fue el relevo de líderes territoriales díscolos con el discurso oficial, con ministros que pasaron a compaginar su función con la de secretarios generales y candidatos que le debían servir para blindarse orgánicamente.
El problema es que este último resultado deja tocada a Montero y da la razón al importante número de dirigentes que no comprenden por qué no salió del Ejecutivo hasta hace unas pocas semanas, con el desgaste añadido por los acuerdos con los independentistas como la financiación autonómica, más de un año después de que fuese nombrada secretaria general de la federación andaluza.
“Lo de Andalucía es un drama se mire por donde se mire; María Jesús no puede pretender ser todo en esta vida y un candidato territorial debe estar batiéndose el cobre sobre el terreno durante años”, observa un barón autonómico.
En contraposición, distintos dirigentes territoriales ponen como ejemplo a Carlos Martínez, el exalcalde de Soria y candidato con el que el PSOE concurrió en Castilla y León y ganó dos escaños, insuficientes, no obstante, para gobernar. También distinguen entre Ángel Víctor Torres, que antes de ser ministro de Política Territorial ya era secretario general de Canarias y había presidido el gobierno autonómico, y los casos de Diana Morant, ministra de Ciencia y secretaria general de la Comunidad Valenciana, y de Óscar López, ministro de Transformación Digital y secretario general de Madrid.
“Aun no siendo un buen resultado, se rompe la absoluta de Moreno”, resume otro secretario general de una de las principales federaciones socialistas, que valora que, pese a la caída de sendos escaños en Huelva y Granada, los socialistas han logrado 55.000 votos más que hace cuatro años por el aumento de la participación. También destaca que el bloque de la izquierda sube cuatro escaños tras la tendencia negativa de los últimos meses. La lectura menos satisfactoria es la capacidad que ha tenido Adelante Andalucía para capitalizar el descontento con la pérdida de calidad de los servicios públicos y crecer de dos a ocho escaños.
“Nos consolaremos con la pérdida de la mayoría del PP, pero hay que preguntarse cómo es posible que tantos electores hayan optado por las dos candidaturas a nuestra izquierda”, subraya otro dirigente autonómico. Moreno tiene un problema, pero nosotros también.
Lo de las izquierdas plurinacionales es de estudio", abunda.
Todas estas discrepancias con la dirección federal del PSOE deberían expresarse en el comité federal del PSOE del 27 de junio.
La anterior reunión del máximo órgano de decisión de los socialistas fue el 5 de julio, en el que solo hubo críticas de Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha y Miriam Andrés, la alcaldesa de Palencia. Sánchez afrontará la reunión del máximo órgano de decisión del PSOE con el mensaje de que el PSOE será el partido con más garantías de explotar el rechazo a los acuerdos de PP y Vox. Una incógnita por resolver es si completará la legislatura y, por tanto, celebrará las generales después de las municipales y resto de autonómicas de dentro de un año, con la ansiedad que produce entre muchos alcaldes que el voto antisanchista les vuelva a penalizar
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