En un gesto que marca un punto de inflexión en la tensa situación política que atraviesa el país, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, acudió este viernes a las afueras de la sede de la Policía Nacional Bolivariana en Boleíta, Caracas, conocida popularmente como "Zona 7".
Su presencia se produjo en el contexto de la vigilia que familiares de presos políticos han mantenido de manera ininterrumpida durante los últimos 29 días, exigiendo respuestas claras sobre la libertad de sus allegados.
Durante el encuentro, Rodríguez conversó directamente con el grupo de personas que pernoctan frente al recinto policial y ofreció un compromiso formal al asegurar que, entre el martes de la semana próxima y a más tardar el viernes, todos los detenidos en dicho lugar serán puestos en libertad.
Esta promesa surge en un momento de alta expectativa nacional, mientras se discuten los alcances de una posible ruta de pacificación y tras semanas de presión por parte de organizaciones de derechos humanos que han documentado la situación de los centros de reclusión tras los eventos recientes.
A pesar del optimismo generado por el anuncio oficial, los familiares y defensores legales permanecen en el sitio a la espera de que el cronograma se cumpla efectivamente, recordando que la vigilia en Boleíta se ha convertido en el símbolo de una demanda ciudadana que busca la liberación definitiva de quienes aún permanecen bajo custodia del Estado en este centro de detención.

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