miércoles, 25 de marzo de 2026

Cástulo Jesús Guaithero Díaz: El primer topógrafo del Teleférico de Mérida celebra 94 años de una vida en las cumbres

El teodolito de Jesús Guaithero, un símbolo de precisión y dedicación en la construcción del Teleférico de Mérida. 

Por Lic. Germán D' Jesús Cerrada. CNP 3.688

​El 26 de marzo de 1932, un Jueves Santo en la aldea El Negro del estado Apure, nació un hombre cuyo destino estaría ligado a las alturas más imponentes de Venezuela.

Resulta un hecho notable que un nativo de las llanuras infinitas terminara siendo el principal responsable de cartografiar las mayores altitudes de los Andes. 

Jesús Guaithero posa con el material que él mismo ayudó a trazar. Antes de la tecnología moderna, su precisión manual y la fuerza de las mulas construyeron el teleférico más alto del mundo.

Hoy, al cumplir 94 años de edad, Don Cástulo Jesús Guaithero Díaz se erige como un testimonio viviente de la ingeniería nacional y como el primer topógrafo que desafió la verticalidad de la Sierra Nevada para hacer realidad el teleférico más alto y largo del mundo.

Jesús Guaithero, en un merecido descanso entre la nieve de la Sierra Nevada que él mismo trazó. Al cumplir hoy 94 años, recordamos con cariño al hombre que midió las nubes para unirnos con las cumbres más altas de Mérida.

​Su trayectoria comenzó lejos de las montañas. Tras vivir en el llano hasta los 17 años, se trasladó a Caracas para formarse en el Instituto Técnico "Labor". Recién graduado, trabajó en las carreteras de Perijá y Santa Bárbara del Zulia, pero su vida cambió al regresar a la capital durante el apogeo de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Mientras concluía su labor en el Teleférico de Caracas, el propio General Pérez Jiménez apareció en su sala de trabajo y le ofreció trasladarse a Mérida. Para Guaithero, quien ya sentía fascinación por los glaciares andinos, la propuesta fue el inicio de su gran legado: fue nombrado jefe de topógrafos y se convirtió en el primer empleado en nómina del Teleférico de Mérida.

Jesús Guaithero, en la inmensidad de la Sierra Nevada de Mérida, acompañado de los sabios guías de la sierra. Gracias a su apoyo y conocimiento, fue posible trazar las bases manuales con precisión de logaritmos para la construcción del teleférico más alto y largo del mundo.

​Entre 1954 y 1958, en un periodo de máximo avance tecnológico para la infraestructura nacional, Guaithero consolidó su estatus como uno de los técnicos más confiables de la época. 

Jesús Guaithero, con su morral a cuestas por los terrenos empinados de la Sierra Nevada de Mérida.

Con instrumentos de precisión manual, como teodolitos que debían ser trasladados a lomo de mula, trazó los cuatro tramos vitales del sistema: desde la estación Barinitas, pasando por La Montaña, La Aguada y Loma Redonda, hasta la cima en Pico Espejo. En este último trayecto, donde las guayas “vuelan” de estación a estación sin apoyo alguno, la exactitud de sus cálculos —basados en logaritmos y tablas trigonométricas— fue la clave del éxito de la obra. 

Una pausa en la conquista de las nubes: Jesús Guaithero, sonriente y tranquilo, junto a su amada esposa. Un momento de felicidad y paz que compartieron en medio de la belleza natural de la Sierra Nevada.

En esta gesta contó con el apoyo fundamental de los guías del Club Andino: Carlos La Cruz Bravo, Franco Anzil y Enrique Parra, además del ingeniero francés Vladimir de Bertrend.

Jesús Guaithero, en un momento de relajación tras su arduo trabajo topográfico en uno de los campamentos de la Sierra Nevada de Mérida. Coleccion familia Guaithero Rivas/ Digitalizacion Samuel Hurtado/ Banco de Imágenes de Los Andes Venezolanos

​Tras su labor en la Sierra, Guaithero pasó al Ministerio de Obras Públicas, en Barrancas estado Barinas y luego Mérida, donde su firma fue determinante para la planimetría que definió la expansión moderna de la ciudad de Mérida hacia el sur y el centro.

Posteriormente, echó raíces definitivas en la tierra andina al casarse en Canaguá con la señorita Melania Rivas —quien celebró sus 89 años el pasado 12 de febrero— formando una familia con sus cuatro hijos: Froilán Gerardo, Víctor Eduardo, Gustavo Adolfo y Jesús Enrique.

Una vista de la construcción del teleférico de carga en la Sierra Nevada de Mérida.

​Al retirarse de la topografía, volcó su espíritu emprendedor al comercio con la fundación de "Abastos Rojas" y a las labores agropecuarias en la Hacienda Los Guaitheros, municipio Jesús María Semprún, Sur del Lago.

Don Cástulo Jesús Guaithero Díaz, primer empleado en nómina y Jefe de Topógrafos del Teleférico de Mérida. Coleccion familia Guaithero Rivas/ Digitalizacion Samuel Hurtado/ Banco de Imágenes de Los Andes Venezolanos

Hoy, desde su hogar en la Ciudad de los Caballeros, el hombre que midió la distancia entre la tierra y las nubes sigue siendo un ejemplo de precisión, trabajo y amor por las cumbres que ayudó a conquistar.

Unión de dos tierras: Don Cástulo Jesús Guaithero Díaz y Doña Melania Rivas de Guaithero en el día de su matrimonio, celebrado en 1958.

Nota de Agradecimiento

​La realización de esta reseña histórica ha sido posible gracias a la generosa colaboración de personas comprometidas con la memoria de nuestra ciudad.
​Expreso mi profundo agradecimiento al Historiador Gabriel Pilonieta, cuya agudeza cronológica nos permitió rescatar la fecha exacta del natalicio de Don Jesús Guaithero, además de facilitar piezas fotográficas fundamentales que ilustran esta narrativa.
​De igual manera, mi reconocimiento especial al Dr. Jesús Guaithero (hijo), por abrir las puertas del álbum familiar y compartir testimonios invaluables sobre la vida y obra de su padre. Sus aportes no solo enriquecen este archivo, sino que rinden un justo tributo al hombre que, con teodolito y voluntad, trazó el camino hacia nuestras cumbres.

Los esposos Guaithero celebrando los 89 años de Doña Melania en una amena reunión familiar. El pionero del Teleférico y su compañera de toda la vida demuestran que el mejor legado es el amor que se cultiva día tras día.

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