Pues vino con el elenco de la Película "Una Vida y Dos Mandados" que dirigía Alberto Arbelo. Y allí en el patio andino de mi casa solar, Don Alexis Montilla Lloró al Seminario Eudista Francés qué había desaparecido en las crueles maldades de los ignorantes, y recordó en su infancia de estudiante en el neogotico monumento de La Grita que regentaba el padre Jean Baptista Cabaret. Venia el elenco a realizar grabaciones en dicho claustro para la película.
Los años pasaron y desde una rosa campesina de Mérida volvi a la recién creada población de "Los Aleros" muy a orillas del Río Mucuchies bajando los encantos de la sierra del pico Bolivar.
Entonces el maestro alarife y obrero había construido el lugar santuario de un pueblo viejo entre muros de piedra y tapias de barro para que los visitantes a Mérida aprendieran las raíces del gran estado de los Andinos. Y debajo de las bayetas, contemplar los mausser del Gobierno de Gómez y los espadines muy antiguos de los pobladores de las montañas. Desde la escuela de la maestra hortelana hasta el cruzar de los arrieros en el maravilloso gesto teatral a la campana anunciando un matrimonio campesino con una novia bonita y Blanca como la virgen de las nieves llevando rosas blancas de castilla para un beso con colorete rojo como juramento de una promesa. Allí todo en esa comarca de un verso que el mensajero alarife Alexis Montilla creaba entre las cimas del azul y la pertenencia centenaria de Fedirman Bellerman, el viajero alemán, el pintor botánico de Humbotl recreando en la pureza de "Las Cinco Aguilas Blancas" inmortalidad bendita de Don Tulio Febres Cordero.
Los años hicieron en el poeta qué fue mesonero e industrial del Turismo a una "Venezuela de Antier" por la vieja carretera Trasandina para vernos en todos los lugares de nuestra patria en los valores de Mérida y desde cada santidad del hombre de las ruanas por al benemerito presidente dictando las monedas o de cobres negros las doradas morocotas en el viajero, desde el cielo del celeste sentido del alma. De irnos como si "Una Luz en el Páramo " se volviera una ilusión en el "La Casa de los Sueños" desde el eco bendito en Chiguará de Don Pantaleón Sandia invitando a mi padre: Pepe Melani a pintar la Hacienda y de un mundo las cintas del cinematógrafo mostrando a Riciatto Canuto en el séptimo Arte.
Así fue de creador Alexis Montilla, el seminarista en la Grita que lo trajeron de Chachopo muy niño en Apartaderos cuando Andrés Eloy Blanco narraba la crónica poética de "La Loca Luz Caraballo" y de los dolores se volvió eterno creando los siglos de la pureza de la ciudad de los caballeros.
En mis días de pintar el gigante Mural del Techo del Gran Salón de la Gobernacion de Mérida, entonces una mañana de fresca armonía apareció el buen amigo Alexis Montilla en compañía del historiador Don Julio Villamizar con su gracia de gran parlante a contemplar mis colores en el espacioso cielo del Arq. Mujica Millán. Y del añil en el esmeralda lo dibujé en lo alto cercano a la columna del primer obelisco ofrendado al libertador en América. Hablaron las memorias y muy de reminiscencias Armando Dalmao me entregó unos diseños que Don Alexis Montilla le había ofrendado para un Castillo de Quijotes de los páramos. Volvi entre un corazón grande y me aprendí los versos de Lubio Cardozo y de saberes al más grande constructor de los espacios populares a la aldea peregrina para el Turismo merideño del mundo.
La eternidad Don Alexis en la verdad en el sepia de las imágenes desde el silencio poder aprender el vuelo dichoso de miles de miles de palomas blancas...
Néstor Melani Orozco: Artista Nacional. *Premio Internacional de de Dibujo Joan Miro. 1986. Barcelona. España. *Miembro Honorario de la Sociedad Bolivariana de New York.
*Miembro Fundador con el Dr. José Pascual Mora, el Prof. Rafael Rojas, la Ant. Fanny Zulay Rojas de la Sociedad Bolivariana de La Grita. *Doctor en Arte. *Cronista del Municipio Jáuregui.
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