Por Germán D' Jesús Cerrada
Al cumplirse cinco años de su partida física, la trayectoria del ingeniero Rafael Bencci Sandia (1951-2021) se erige como un testimonio de excelencia y arraigo regional. Bencci Sandia tuvo el honor de integrar la histórica primera promoción de ingenieros mecánicos de la Universidad de Los Andes en 1974, un grupo de diecinueve pioneros que marcaron el inicio formal de esta disciplina en la institución.
Esta cohorte de vanguardia estuvo conformada por Gabriel A. Alarcón Juárez, Ángel Ramón Alarcón Pinto, Numa Barboza López, Rafael Enrique Bencci Sandia, Juan Francisco Briceño, Luis Alfonso Chacón Rangel, Edgar Fernández Vera, Gonzalo González Guerrero, Ovidio González Monzant, Oscar Ramón Lugo González, José Ramiro Márquez Hernández, Néstor Enrique Morales Gómez, José Ricardo Morillo Ruiz, Pedro Antonio Pernía Portillo, Rigoberto Reinoza Contreras, Jesús Humberto Rojo Aguilar, Ernesto Salazar Guzmán, Tirso Alecxi Sánchez Velasco y Rafael José Torres Delgado; profesionales que en su mayoría, siendo oriundos de la región andina, dedicaron su talento al desarrollo del país.
El vínculo de Bencci Sandia con la universidad fue integral y duradero.Tras destacar inicialmente como preparador de la materia Mantenimiento en la Escuela de Mecánica, regresó a las aulas para transmitir sus conocimientos como docente de esa misma cátedra durante una década. Su capacidad técnica encontró su máxima expresión en el Sistema Teleférico de Mérida, relación que nació desde su formación académica al elaborar el Plan de Mantenimiento del sistema como trabajo especial de grado, bajo la tutoría del profesor José Domingo Nava.
Esta solvencia profesional le permitió escalar posiciones desde la dirección de mantenimiento hasta alcanzar la gerencia general, garantizando la operatividad de esta compleja infraestructura.
Su espíritu emprendedor, unido al de su hermano Alfredo Bencci Sandia, también ingeniero mecánico, dio vida a la empresa Mayserca, responsable de obras de gran impacto social y económico. Entre sus ejecuciones destacan las centrales de beneficio de café de las PACCA en Santa Cruz de Mora y Altamira de Cáceres, el acueducto de Bailadores, la sede de Drolanca en El Vigía y el Museo de los Niños en la capital merideña. El legado de Rafael Bencci Sandia permanece vigente no solo en estas estructuras, sino en el rigor técnico y la ética profesional que sembró como pionero de la ingeniería mecánica ulandina.
1 comentario:
Además de un profesional exitoso una gran persona
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