viernes, 1 de mayo de 2026

Primero de Mayo: Dos marchas y un solo sentimiento obrero en la Mérida de ayer

Bernardo Aranguren

Por Germán D' Jesús Cerrada 

​Las calles de la Ciudad de los Caballeros guardan en su memoria el estruendo de las consignas y el colorido de una época donde el Primero de Mayo no era solo una fecha en el calendario, sino una vibrante demostración de compromiso social. En aquellos años, Mérida se dividía armónicamente en dos grandes torrentes humanos que reivindicaban la dignidad laboral. 

Manuel Eloy Calderón 

Por un lado, la imponente marcha de la Federación de Trabajadores del Estado Mérida (FETRAMERIDA), que en la década de los sesenta partía desde su sede en el Pasaje María Simona de la parroquia Belén hacia la plaza Bolívar. 

Ramón Uzcátegui 

Del otro, la combativa columna de la Central Unitaria de Trabajadores del Estado Mérida (CUTEM), que recorría desde el parque Glorias Patrias hasta la plaza de El Llano.

Lubin Maldonado 

​La Mérida de la segunda mitad del siglo XX se vestía de gala sindical. FETRAMERIDA, cobijando a las fuerzas de AD, COPEI, el MEP e independientes, presentaba un despliegue festivo encabezado por su reina sindical y una dirigencia de gran arraigo popular. Es imperativo recordar a quienes lideraron esas filas: Bernardo Aranguren, Francisco Calderón, Manuel Eloy Calderón, Fermín Lobo, César Augusto Zerpa, Tito López, Néstor Marcano, Ramón Uzcátegui, Pedro Pablo Paredes, Martín Nicolás Díaz, Zoila Teresa Díaz  y el siempre recordado Pablo "El Chato" Peña. 

Tito López 

Sus voces, en las tarimas de la plaza Bolívar, daban forma a las exigencias de mejores salarios y servicios públicos.
​Simultáneamente, la CUTEM aportaba la profundidad del análisis jurídico y la fogosidad de la izquierda con líderes que marcaron un hito en la formación de cuadros obreros. Al frente de este movimiento destacaba el Dr. Lubin Maldonado, profesor de Derecho y especialista en materia laboral, junto a un equipo de hombres y mujeres inquebrantables como Dimas Galindo, Rubén Ávila Serrati, Zenaida Hernández, Vicente Picón Obando, Carlos Rodríguez, Moisés Pernía, Gelio Durán, Víctor Pereira, Eulogio Paredes, Iris Torres de Fermín y Candelario Vielma. Sus marchas, cargadas de contenido ideológico, culminaban en la plaza de El Llano, donde la discusión sobre el costo de la vida se transformaba en un mandato para la base trabajadora.

Sindicalistas de todas las tendencias partidistas 

​Al finalizar las concentraciones, llegaba el momento de la celebración social. Los trabajadores se dirigían a las sedes de sus respectivos sindicatos o a clubes sociales para compartir en un ambiente de hermandad que fortalecía los vínculos de la lucha obrera. 

Rubén Ávila Serrati

Con el paso de los años, FETRAMERIDA logró consolidar una moderna sede en la Avenida 1 de Mayo, en el sector Santa Juana, donde todos sus sindicatos afiliados contaban con un espacio propio; sin embargo, con la llegada del actual proceso político, la organización fue despojada de estas instalaciones. 

César Augusto Zerpa

Por su parte, la CUTEM adquirió su casa propia en la Avenida 3 Independencia, entre las calles 27 y 28, donde aún permanece, aunque ya sin la fuerza arrolladora que exhibía en décadas pasadas.

El gobernador Germán Briceño Ferrigni hace entrega de un bono a un empleado de artes gráficas 

Hoy, al conmemorar el Día Internacional del Trabajador, la historia local rescata estos nombres y lugares, muchos de ellos ya transformados por el tiempo, pero cuyo legado de justicia social perdura en la memoria colectiva. Recordar estos eventos es un reconocimiento a la valentía de aquellos dirigentes que dedicaron su vida a la defensa de la dignidad humana en cada rincón de nuestra geografía regional. Mérida sigue siendo testigo silencioso de aquellas jornadas donde la unidad y la solidaridad eran el verdadero motor de la sociedad.

Luchadores sindicales

Estados Unidos dice que se fortalece relación con Venezuela tras firma de nuevos acuerdos

AlbertoNews 
EFE 

El gobierno de Estados Unidos afirmó que los lazos con Venezuela se fortalecen tras la firma de dos acuerdos energéticos con empresas estadounidenses durante una visita de una delegación en Caracas. Los acuerdos buscan impulsar la explotación petrolera y apoyar el sistema eléctrico del país. También se reanudaron los vuelos directos entre Miami y Caracas, suspendidos hace siete años, con una frecuencia diaria. 

Estados Unidos considera a Venezuela como un socio clave para revitalizar su economía en el marco de un plan de tres fases propuesto por el gobierno norteamericano.

El Gobierno de Estados Unidos aseguró este jueves que los lazos diplomáticos y comerciales con Venezuela se fortalecen con la firma de dos nuevos acuerdos en materia energética este jueves en Caracas, tras la visita de una delegación de la Casa Blanca que confía en mantener una relación a largo plazo con el país suramericana.

El Ejecutivo liderado por Delcy Rodríguez firmó dos nuevos acuerdos con las empresas estadounidenses Overseas Oil Company y Crossover Energy Holding, en un acto celebrado en el palacio presidencial de Miraflores, en la capital venezolana, que contó con la participación de la Embajada de Estados Unidos.

«Quiero celebrarlo y rescatar que, definitivamente, este es el camino de las relaciones bilaterales», señaló Rodríguez, quien explicó que estos acuerdos incluyen campos en los estados Anzoátegui (noreste), Monagas (este), así como Barinas (oeste), para la explotación petrolera y de gas asociado, que servirá como impulso para el sistema eléctrico venezolano.

Por su parte, el director del Consejo Nacional de Dominio Energético de Estados Unidos, Jarrod Agen, indicó que estos nuevos acuerdos muestran la «fortaleza» de la relación entre ambos países.

Asimismo, dijo que el Gobierno estadounidense se está moviendo a la «velocidad» del mandatario Donald Trump para atraer nuevas inversiones en la nación suramericano.

Agen aseguró que hay excelentes empresas que quieren invertir en Venezuela, que quieren traer a sus empleados, que están comprometidos con el país caribeño.

«Hoy es un día maravilloso para ambos países», subrayó, al tiempo que dijo que la Administración estadounidense se mueve a la «velocidad» del mandatario Donald Trump para atraer más inversiones en el país.

Conexión directa EE.UU.-Venezuela
La delegación estadounidense llegó a Caracas en el primer vuelo directo entre ambos países en siete años operado por American Airlines, que aterrizó en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que sirve a Caracas.

El avión, proveniente de Miami, fue recibido con el tradicional arco de agua, dando la bienvenida a la aerolínea estadounidense, la última en operar en Venezuela en 2019, cuando las conexiones aéreas fueron suspendidas en medio de las tensiones entre Caracas y Washington.

La ministra de Transporte de Venezuela, Jacqueline Farias, indicó que esperan recibir «más de 100.000 pasajeros» con esta nueva ruta y que el país suramericano sea un «eje de conexión» en la región.

La ruta tendrá una frecuencia diaria entre el aeropuerto de Maiquetía y el Internacional de Miami.


El socio para revitalizar economía

El encargado de negocios de EE.UU., John Barrett, sostuvo que el Gobierno encargado de Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez, es el «socio» de la nación norteamericana para lograr la revitalización de la economía del país suramericano.

«Tenemos este plan de tres fases que el secretario y el presidente han establecido para nosotros, y es muy claro. En esta etapa, como ya mencioné, la fase se centra en la revitalización económica. Nuestro socio para lograrlo es el gobierno interino», declaró Barrett ante la prensa en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía.

El diplomático consideró que el trabajo con el Gobierno encargado de Venezuela «es la mejor manera de garantizar» el éxito de las decisiones actuales.

«Esto permitirá que Venezuela eche raíces profundas de crecimiento económico, que se consoliden de modo que esté en buena posición para avanzar hacia la transición en la tercera etapa de este plan de tres fases», indicó.

Para esto, Barrett destacó la reanudación de vuelos entre ambos países, una medida que apuntó como un «resultado directo» del plan de tres fases establecido por el presidente estadounidense, Donald Trump, y el secretario de Estado, Marco Rubio, y que comprende un proceso de estabilización -que consideró concluido-, seguido de recuperación económica y transición a la democracia.

En este sentido, insistió en que actualmente el enfoque estadounidense es «asegurar un clima de inversión» que ofrezca garantías y genere confianza para empresas e inversionistas estadounidenses.