AFP/Archivos / STF. Nicolás Maduro y Juan Guaidó, en imágenes de 2019
AFP
Nicolás Maduro y el
chavismo apuntan en Venezuela a elecciones parlamentarias sin Juan
Guaidó ni los principales partidos de oposición, lo que según analistas
prolongará la crisis generada por las presidenciales que en 2018
pusieron en tela de juicio la legitimidad del gobernante socialista.
Los
mayores partidos opositores anunciaron un boicot contra las
legislativas, previstas para este año pero aún sin fecha, después de que
el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), de línea oficialista, nombrara
"rectores elegidos a dedo" en el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Designar esas autoridades corresponde, por ley, al Parlamento encabezado por Guaidó.
Maduro
pretende tomar control de la unicameral Asamblea Nacional, único poder
en manos de la oposición, que ganó 112 de 167 curules en los comicios de
diciembre de 2015, quebrando 15 años de hegemonía chavista.
Para
ello, el mandatario y sus aliados preparan votaciones "en las
condiciones que ellos quieran", dice a la AFP el historiador y profesor
universitario Pedro Benítez.
- Maduro "baraja" el juego -
Para
aislar a Guaidó, Maduro "baraja el juego político", comenta a la AFP
Luis Vicente León, presidente de la encuestadora Datanálisis.
"Están
buscando por todos los medios neutralizarlo", sostiene por su parte
Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos de la
caraqueña Universidad Católica Andrés Bello.
Presidencia de Venezuela/AFP / Marcelo Garcia
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el 30 de mayo de 2020 en el presidencial Palacio de Miraflores
Reconocido por medio centenar de países como presidente
encargado de Venezuela, cargo que reclamó en enero de 2019 desde la
jefatura del Parlamento, Guaidó enfrenta numerosas causas judiciales que
apuntan a "desmotivar el voto opositor", según Alarcón.
"¡Llegó
la hora!", celebró Maduro refiriéndose a las legislativas, que quedaron
en suspenso por la pandemia de COVID-19, luego de que el TSJ asumiera la
designación de un nuevo CNE al declarar una "omisión" del Parlamento.
"Ellos han dicho que no van a elecciones (...), porque
saben que las tienen perdidas", expresó el mandatario este martes en una
videoconferencia del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela
(PSUV).
Maduro "no hace esto para controlar a la Asamblea en términos legislativos", sino para "debilitar" a Guaidó, indica León.
Sin
concretar cambios políticos, la popularidad del líder parlamentario ha
caído de 63% cuando se autojuramentó como presidente interino hasta
25,5% en mayo pasado, su mínimo, según Datanálisis, que otorga a Maduro
una aprobación de 13,1%.
A la fecha, no se han dado a conocer encuestas de tendencias de votación en las legislativas.
- ¿Legitimidad? -
POOL/AFP / Andrew Harnik
El secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo, el 10 de junio de 2020 en el Departamento de Estado, en Washington
Estados Unidos y la Unión Europea cuestionaron que el
TSJ designara directamente a las autoridades electorales. "El régimen ha
seleccionado un CNE que sellará sus decisiones e ignorará las
condiciones requeridas para elecciones libres", dijo el lunes el jefe de
la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo.
El Grupo Internacional
de Contacto, integrado por países de Europa y América Latina en pro de
diálogos ante la crisis venezolana, expresó este martes en un comunicado
que lo ocurrido "socava la credibilidad" de futuras elecciones.
Benítez vislumbra una reedición de las circunstancias de
las presidenciales de mayo de 2018, que registraron la mayor abstención
en seis décadas y fueron desconocidas por Estados Unidos y decenas de
países europeos y latinoamericanos. El grueso de la oposición las
boicoteó, denunciando "fraude".
Con las parlamentarias, Maduro intenta "recuperar cierta legitimidad, pero no va a ser suficiente", dice el historiador Benítez.
Esa
legitimidad dependía de "un acuerdo político", asevera en tanto León,
el presidente de Datanálisis; pero el TSJ echó tierra a negociaciones en
el Parlamento para renovar rectores electorales.
Numerosos
dirigentes y los principales partidos opositores, además, están
inhabilitados por fallos judiciales y una veintena de diputados están
presos, exiliados o refugiados en sedes diplomáticas.
La corte
suspendió el lunes a la directiva del histórico partido Acción
Democrática (socialdemócrata), y el martes hizo lo mismo con la junta de
otra de las mayores organizaciones opositoras, Primero Justicia
(centro).
Un grupo de partidos opositores minoritarios, en negociaciones con Maduro, sí irían a las urnas.
- "Nuevo nivel de presión" -
Guaidó
intentaba reactivar protestas, debilitadas en los últimos meses, cuando
llegó a Venezuela el nuevo coronavirus en medio de la grave crisis
socioeconómica.
Ahora, frente a la ofensiva del TSJ, Guaidó llamó a "retomar las calles respetando el distanciamiento social".
"No podemos asumir una política pasiva", apuntó el sábado Guaidó, que prometió un "nuevo nivel de presión", sin dar detalles.
Su
fuerza para convocar manifestaciones ha caído junto con su popularidad
en la medida en que Maduro resiste en el poder con apoyo de la Fuerza
Armada y países como Rusia o China.