Excelente tarde del peruano, tres orejas y puerta grande tras toda una exhibición de entrega y ambición sin límites / Talavante no se rinde y pasea un trofeo de una mala corrida de Victoriano del Río

Ángel Berlanga
Fotos: ARJONA
La tarde estalló en el cuarto, al que Roca le cortó las orejas tras una faena de enorme mérito y exposición. Respondió el peruano con caleserinas -lo mejor fue la media de remate- al quite por delantales que hizo Talavante. Brindó al público y abrió faena con pases cambiados por la espalda y una arrucina ligada a un cambio de mano y a otro de pecho que provocaron la efervescencia del público. Soberbia fue también la primera serie sobre la derecha, ligando en un palmo, dejando la muleta puesta en la cara y obligando a repetir al manso castaño de Cortés. Buena resultó también la segunda por ese pitón, sacándose la embestida por detrás y ligando todo con un cambio de mano eterno. Siguió el diapasón con la zurda, toreando por abajo, exigiendo al animal, gobernando su embestida. El final por arrucinas, con el toro pegado a tablas, puso a la gente en pie. Se inventó la faena. Y conquistó Valencia. Bernadinas, estocada atracándose de toro y dos orejas del tirón.



TALAVANTE NO SE RINDE: OREJA AL QUINTO
El quinto, una mole de casi 600 kilos, derribó con estrépito en el primer puyazo. Un par de verónicas de Talavante poniendo al toro en suerte tuvieron usía. Roca entró en su turno y quitó por el mismo palo, luciendo especialmente en la media de remate. Talavante, picado tras el triunfo de Roca en el toro anterior, hincó las rodillas en el suelo en un inicio de faena brutal, arrollador.
En uno de los muletazos por alto fue trompicado por los cuartos traseros del animal y, sin inmutarse, volvió a echarse de hinojos para ligar una serie de derechazos, relajada la figura, coronada con un gran pase de pecho también de rodillas. La plaza se puso en pie. Era el triunfo de la competencia, el pique entre dos toreros. Luego, Talavante alternó las series sobre ambas manos aprovechando con recursos y agallas la bruta y deslucida embestida del burel, que si acaso ofreció más opciones por el pitón derecho. Conjunto de más a menos epilogado con una estocada desprendida. Oreja.


Un quite por chicuelinas de Talavante y, especialmente, otro por saltilleras de Roca Rey fueron los pasajes más destacados del primer tercio de la lidia del tercero, un bonito negro salpicado que se empleó con fijeza en el primero de los dos puyazos. Brindó al público Talavante, que arrancó por estatuarios en el tercio. Le costaba salirse de los vuelos al toro en las primeras series sobre la zurda. Sin embargo, de vuelta a la diestra, pareció humillar y responder mejor cuando más le bajó la mano el extremeño. Pero todo fue un simple espejismo y la faena nunca tomó verdadero vuelo. A menos el animal y Talavante, valiente pero sin brillo en su afanoso quehacer, falló a continuación a espadas.
Valencia, 17 de marzo de 2016. Séptimo festejo de la Feria de Fallas. Toros de Victoriano del Río -1º, 4º y 5º con el hierro de Toros de Cortés-. Bien presentados aunque desiguales de volúmenes. Corrida mansa, áspera, correosa, con movilidad pero sin clase ni entrega. Alejandro Talavante, ovación con saludos tras aviso, silencio tras aviso y oreja; y Andrés Roca Rey, ovación con saludos tras petición, dos orejas y oreja tras aviso. Entrada: Algo más de tres cuartos de plaza. Brilló con los palos Iván García, obligado a saludar en el sexto tras dos pares excelentes.
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