En la tarde de este viernes, el Centro de Procesados Militares (Procemil) de Santa Ana fue el escenario de la liberación de la Capitán de la Guardia Nacional Bolivariana, Rocío Fernández, de 44 años. La oficial, oriunda de la población de Rubio, municipio Junín, recuperó su libertad tras permanecer 560 días bajo custodia del Estado.
Fernández, quien además es integrante de la etnia Wayuu, se ha convertido en uno de los rostros más visibles de los militares considerados presos políticos en la región andina.
Su caso tomó relevancia internacional debido a las irregularidades denunciadas por la ONG Foro Penal desde el momento de su captura.
La travesía judicial de la capitán rubiense se inició el 16 de agosto de 2024, cuando fue convocada a una supuesta "entrevista de rutina" en la sede de la DGCIM en Caracas.
Al ingresar a las instalaciones, fue privada de su libertad de manera inmediata sin una orden judicial previa.
Posteriormente, fue trasladada a la ciudad de Maracaibo para la notificación de cargos y, finalmente, recluida en el penal militar de Santa Ana del Táchira, donde cumplió un año y medio de encierro.
Durante este tiempo, defensores de derechos humanos denunciaron que su proceso estuvo marcado por el aislamiento y la falta de debido proceso.
¿Libertad plena o medida cautelar?
La excarcelación de la Capitán Fernández se produce en una semana crucial para el país, coincidiendo con el debate sobre la Ley de Amnistía de 2026.
Aunque el gobierno ha anunciado una serie de beneficios procesales para militares detenidos, aún no se ha confirmado si la libertad de la oficial es plena o si estará sujeta a medidas de presentación periódica ante los tribunales militares.
Junto a ella, se reportó la salida de otros efectivos castrenses en una jornada que busca reducir la presión sobre el sistema penitenciario militar.
La noticia ha sido recibida con júbilo en su natal Rubio, donde familiares y amigos mantuvieron una campaña constante por su liberación. Como mujer Wayuu y oficial de carrera, su caso simboliza las tensiones internas dentro de la institución militar y los desafíos que enfrentan los oficiales ante las crisis políticas del país.
Se espera que en las próximas horas sus abogados ofrezcan detalles sobre las condiciones de su libertad y si se le permitirá la reincorporación a sus funciones o si se procederá a su baja administrativa.
1 comentario:
Ese uniforme no es de ninguna fuerza militar de Venezuela
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