sábado, 16 de mayo de 2026

De las sombras del poder al banquillo de la justicia: El escandaloso periplo de Alex Saab, el testaferro que movió la fortuna de Miraflores



La entrega definitiva de Alex Naim Saab Morán a las autoridades de los Estados Unidos cierra uno de los capítulos más oscuros, millonarios y cínicos de la corrupción geopolítica contemporánea. 

El hombre que pasó de ser un discreto comerciante barranquillero a convertirse en el cerebro financiero más importante del gobierno venezolano, terminó devorado por los mismos hilos de poder que tejió durante más de una década. Su historia no es la de un diplomático perseguido, sino la de un sagaz operador que supo explotar el hambre, la escasez y las sanciones para levantar un emporio multimillonario a la sombra del Palacio de Miraflores.

​Nacido en Barranquilla en 1971, Saab comenzó su andadura comercial vendiendo baratijas y uniformes a través de su empresa textil Shatex. 

El verdadero salto al vacío de la opulencia ocurrió en noviembre de 2011, cuando en una cumbre oficial en Caracas, bajo la mirada complaciente de Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, firmó un dudoso contrato superior a los 600 millones de dólares para importar paneles de vivienda prefabricada. 

Fue el pasaporte de entrada al círculo íntimo de Nicolás Maduro, donde rápidamente se convirtió en la pieza clave para burlar el cerco internacional.

​Con la creación de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) en 2016, Saab encontró su mina de oro más rentable: el hambre del pueblo venezolano. 

A través de un entramado de empresas fantasma en paraísos fiscales, monopolizó la compra de alimentos de dudosa calidad en México y Turquía, sobrefacturando productos básicos y desviando miles de millones de dólares. 

No se detuvo allí; sus garras financieras se extendieron al tráfico de oro del Arco Minero, el contrabando de petróleo y los acuerdos secretos con Irán, consolidándose como el verdadero arquitecto de la economía subterránea del régimen.

​El principio del fin comenzó el 12 de junio de 2020, cuando su avión privado se detuvo a repostar en Cabo Verde. 

Una alerta roja de Interpol lo bajó de las nubes y lo confinó a una celda africana, desatando una feroz batalla diplomática en la que Caracas intentó, de forma desesperada e ilegal, fabricarle una inmunidad diplomática de última hora. 

Tras su extradición a Miami en 2021, el escándalo se agudizó al revelarse que el supuesto "mártir de la revolución" había cooperado en secreto como informante de la DEA años atrás, entregando rutas y nombres de sus propios socios.

​En diciembre de 2023, un cuestionado canje político de la administración de Joe Biden le otorgó un indulto presidencial, permitiendo su regreso triunfal a Caracas, donde fue recibido con alfombra roja y honores de héroe nacional. 

La farsa alcanzó su cumbre en octubre de 2024 cuando fue nombrado Ministro de Industria y Producción Nacional, entregándole formalmente el control del aparato productivo del país. Sin embargo, en el tablero totalitario los peones son siempre prescindibles. 

A principios de 2026, la nueva cúpula ejecutiva liderada por Delcy Rodríguez lo despojó de su cargo ministerial y, semanas después, ordenó su detención en Caracas.
Hoy, el comunicado del Saime confirma lo inevitable: la expulsión y entrega de Alex Saab a la justicia estadounidense.

Despojado de sus títulos, de su inmunidad inventada y del amparo de sus antiguos aliados, el operador que acumuló riquezas insospechadas a costa de la tragedia venezolana vuelve al lugar del que nunca debió salir, demostrando que en el mundo del crimen organizado, la lealtad tiene fecha de caducidad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Esperamos que no sea una falsa noticia.

Anónimo dijo...

Los hermanos Rodríguez, conocían -sin duda- las actividades de este señor. Lo entregan por cuestiones políticas. Y donde están los sobrinos de la. esposa de Maduro.

Anónimo dijo...

Es decir quien lucha, contra la corrupción en nuestro país es Trump. Ojo venezolanos.