CÁPSULAS MUNDIALISTAS
El balón pica sobre la línea tras el disparo de Geoff Hurst en la prórroga de la final de 1966; la polémica jugada que decretó el famoso "gol fantasma" y el único título inglés
Por Germán D' Jesús Cerrada
La cuna del fútbol recibió por primera y única vez la Copa del Mundo en 1966. Los ingleses organizaron un torneo impecable en lo logístico, pero que estuvo rodeado de un ambiente de tremenda polémica arbitral y misterios policiales fuera de la cancha.
Al final, los creadores del fútbol lograron levantar su ansiada copa, pero no sin antes protagonizar el desenlace más discutido de la historia de los mundiales.
Meses antes de inaugurar el torneo, la Copa Jules Rimet fue exhibida en una iglesia de Londres y, para vergüenza de Scotland Yard, fue robada. La policía inglesa no encontraba pistas, hasta que un perro de raza collie llamado Pickles, mientras paseaba con su dueño por un jardín del sur de Londres, olfateó un paquete envuelto en periódico debajo de un arbusto. Era el trofeo original. Pickles se convirtió en una celebridad y fue invitado de honor al banquete de celebración del título de Inglaterra.
La expulsión que inventó las tarjetas: En los cuartos de final entre Inglaterra y Argentina, el capitán argentino Antonio Rattín fue expulsado por el árbitro alemán Rudolf Kreitlein. Como no hablaban el mismo idioma, Rattín no entendía por qué lo echaban y se negó a salir de la cancha durante varios minutos, llegando a sentarse en la alfombra roja exclusiva de la Reina Isabel II.
Este caos lingüístico inspiró al árbitro inglés Ken Aston a inventar el sistema de tarjetas amarillas y rojas (basándose en los semáforos) para el siguiente Mundial.
La gran final entre Inglaterra y Alemania Occidental llegó a la prórroga empatada 2-2. En el minuto 101, el inglés Geoff Hurst sacó un potente disparo; el balón pegó en el travesaño, picó sobre la línea de gol (o fuera de ella) y salió.
Ante la duda del árbitro principal, el juez de línea soviético Tofiq Bahramov validó el gol. Hasta el día de hoy, los análisis modernos de video demuestran que la pelota nunca entró por completo, pero ese gol abrió el camino para el 4-2 definitivo que coronó a Inglaterra.
El Dato Curioso: Este torneo nos regaló a la primera mascota oficial de la historia de los Mundiales: Willie, un simpático león que vestía la camiseta con la bandera del Reino Unido, marcando el inicio de una de las estrategias de mercadeo más lucrativas del fútbol moderno.
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