sábado, 16 de mayo de 2026

JOSELITO: 106 AÑOS DE SU MUERTE EN TALAVERA DE LA REINA

Joselito. Foto: Calvache.

Víctor Ramírez “Vitico”

Las fiestas de Talavera de la Reina del año 1920 tenían el aliciente especial de la presentación de Joselito El Gallo en la tarde del 16 de mayo en una plaza que por cosas de la vida reinauguró precisamente el padre de José, Fernando “El Gallo” el 29 de septiembre de 1890 con toros de Enrique Salamanca, mano a mano con Antonio Arana “Jarana”. 

Precisamente fue Joselito en una cruel jugada del destino quien se ofreció a torear la corrida, por una serie de circunstancias que se fueron dando la mano hasta desembocar en el trágico encuentro del coloso de Gelves con el funesto toro “Bailaor”. La corrida talaverana se terminó de concretar en el famoso “Pacto de la Estrecha” un restaurante de Madrid donde almorzaron Joselito, Ignacio Sánchez Mejías y el gran crítico de la época Gregorio Corrochano que mantenía por aquellos días una relación tensa con Gallito, por lo que éste buscando limar asperezas invitó a quien firmaba las crónicas taurinas para el diario ABC a una comida. 

Evidentemente Corrochano no era empresa ni obligó a Gallito a anunciarse en la corrida, pero si tenía cercanía con el festejo. Guillermo Gullón subdirector del Cuerpo de Vigilancia contó después que la empresa de Madrid al enterarse de las pretensiones de José de torear en Talavera intentó hacer valer su trato verbal acudiendo a las autoridades, pero el diestro dio toda clase de facilidades, ofreció otra fecha para cumplir ésta que quitaba de Madrid donde también estaba anunciado el día después de la cita talaverana, pues en principio toreaba en la plaza madrileña los días 15,16 y 17. Fue tal el empeño de Gallito que incluso rebajó sus honorarios a cinco mil pesetas, la mitad de lo que solía cobrar, dinero que junto con los emolumentos de Sánchez Mejías recaudaron los comerciantes talaveranos. 

Joselito en triunfal salida a hombros tras cortar su primera oreja en Madrid al toro "Jimenito" el 5 de junio de 1913. Foto: Rodero. 

Tras la aciaga tarde anterior en Madrid, donde los aficionados recibieron a Joselito, Belmonte y Sánchez Mejías con una tremenda bronca en el paseíllo por la sustitución de los toros de Marqués de Albaserrada por un encierro de Carmen de Federico, que rodó por la arena por una alarmante invalidez, Gallito tomó seria conciencia de lo mal que estaban las cosas en la capital. El primer toro tuvo que ser apuntillado en medio de una lluvia de almohadillas y botellas. José terminó lidiando uno de Medina Garvey siendo “Cacharrero” un berrendo de la Viuda de Salas el último toro que mató en Madrid. 

En el sexto hizo Joselito un magnífico quite por delantales y una voz desde el tendido le gritó: “¿Diez mil pesetas por un quite? ¡Ladrón!!!”. Esa tarde en la que un atribulado Gallito le dijo a Belmonte la famosa frase de “Hay que irse, Juan” marcó el principio del fin. 

Al día siguiente viajaron temprano, tuvieron una bronca con un borracho en la parada del tren en Torrijos, donde partieron en una pelea por un pan un velador de mármol, pagando José los daños por 40 pesetas, se dice que el hombre del altercado le dijo “Permita Dios que te mate un toro esta tarde”. 

Verónica al toro "Cantinero" de Santa Coloma al que cortó la primera oreja concedida en la Real Maestranza de Sevilla el 30 de septiembre de 1915. Foto: Sánchez del Pando.

Las horas previas las vivió el torero muy tranquilo, al llegar a Talavera los llevaron al hotel Europa en un coche tipo manuela acompañado por Sánchez Mejías, Gallito gritaba “vivan los novios” y pidió una merienda para después de la corrida, desde luego no tenía ni asomo de preocupación. 

Durmió la siesta tras almorzar al parecer algo de paella y se enfundó en un grana y oro que estrenó en Lima, cantando mientras se vestía de torero unas funestas coplas sobre la muerte del Espartero que aprendió en la capital limeña. 

La corrida de la Viuda de Ortega no dio buen juego, el último toro que mató Gallito fue “Cuquillo” negro, marcado con el cabalístico número 13. “Bailaor” fue el quinto, negro mulato número 7 que dio 259 kilos en canal, cornicorto del que José al verlo se percató de su peligro, por lo que mandó a su hermano Fernando a taparse. 

Al parecer “Bailaor” era burriciego, en un aparente descuido del matador se le arrancó con furia y el diestro sólo pudo adelantar la muleta para esquivar el derrote, pero un hachazo seco en el bajo vientre tras engancharlo con el pitón izquierdo por la parte media del muslo derecho fue definitivo. 

Cabeza del toro "Bailaor" de la Viuda de Ortega. Foto: El Ruedo.

José entró en la enfermería en un profundo shock traumático tras pedir que llamaran a Mascarell el médico de la plaza de Madrid. Una hora después expiraba el rey de los toreros. 

En su homenaje desde 2024 se celebra el Día Internacional de la Tauromaquia para honrar al más grande de todos los tiempos José Gómez Ortega “Joselito”.

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