Jesús Ramírez "El Tato"
Aunque los reflectores suelen alumbrar al ruedo, hay historias que no se cuentan ni conocen, la de los hombres que desde la sombra forjaron a los matadores que han elevado el apellido al estamento taurino.
En éste día del Padre en nuestro país, recordamos a esos hombres que sin figurar en los carteles, son parte fundamental en el difícil camino de sus hijos.
Los llevaron a la escuela taurina, siguieron sus pasos, y los apoyaron en el incierto camino de los comienzos.
Detrás de un buen torero hay un padre emocionado y silencioso, cuya huella de esfuerzo y sacrificio está en cada lance, en cada pase y en cada oreja que se corta, porque en el toreo como en la vida, primero se aprende en casa.
En este día, enaltecemos a los padres de los toreros con un profesional de la medicina y empresario taurino como es el doctor Amenodoro Suárez, que además de médicos otorrinos tiene un aficionado práctico de lujo como Miguel o un matador de toros como Antonio, cuya clase es punto y aparte en el toreo, así como Andrea, médico odontóloga con afición taurina bien señalada.
Sin el esfuerzo y apoyo decidido los padres, y ese coraje silencioso, muchos toreros de hoy no hubiesen podido alargar su gloria ni imponer el apellido en el firmamento taurino. Feliz día del padre.
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