CÁPSULAS MUNDIALISTAS
Por Germán D' Jesús Cerrada
Estados Unidos organizó en 1994 un Mundial que rompió todos los récords de asistencia en la historia del torneo, una marca que aún hoy sigue vigente. Fue una edición repleta de contrastes: estadios gigantescos techados, partidos jugados al mediodía bajo un sol sofocante para beneficiar la televisión europea, y la despedida más triste del jugador más grande de la época.
Los tres hitos imborrables de la cita norteamericana:
"Me cortaron las piernas": Tras un inicio espectacular, Diego Armando Maradona dio positivo por efedrina en un control antidopaje luego del partido contra Nigeria.
La imagen de la enfermera de la FIFA entrando a la cancha para llevarse al "Diez" de la mano directo al control se convirtió en una de las postales más impactantes del fútbol. Tras ser suspendido, Maradona dejó una frase eterna que conmovió al mundo entero: "No quiero dramatizar, pero créeme que me cortaron las piernas".
La tragedia de un penalti al cielo: Por primera vez en la historia, una final de un Mundial se definió en la tanda de penaltis tras un opaco 0-0 entre Brasil e Italia.
El genio italiano Roberto Baggio, que había arrastrado a su selección a la final con actuaciones milagrosas, cobró el tiro decisivo y mandó el balón por encima del travesaño. La imagen de Baggio cabizbajo, mirando al suelo en un silencio absoluto mientras los brasileños celebraban su tetracampeonato, es la definición viva del drama deportivo.
Cinco goles en un solo partido: El delantero ruso Oleg Salenko grabó su nombre con letras de oro en los libros de historia al anotarle cinco goles a Camerún en un solo partido de la fase de grupos (Rusia ganó 6-1).
Gracias a esa increíble tarde, Salenko terminó como máximo goleador del Mundial (compartido con Hristo Stoichkov con 6 tantos) a pesar de que su selección quedó eliminada en la primera ronda.
El Dato Curioso: En ese mismo partido contra Rusia, el camerunés Roger Milla anotó el único gol de su equipo y estableció un récord que parece imposible de batir: se convirtió en el jugador más veterano en anotar un gol en la historia de los Mundiales, lográndolo a los 42 años, 1 mes y 8 días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario