Por www.vozpopuli.com - Jose Sánchez
Las sospechas sobre el uso de teléfonos desechables por parte de la trama Zapatero no hace más que crecer. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional encontró varios modelos de móviles Nokia con 20 años de antigüedad al empresario Julio Martínez Martínez, presunto testaferro del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
Las sospechas sobre el uso de teléfonos desechables por parte de la trama Zapatero no hace más que crecer. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional encontró varios modelos de móviles Nokia con 20 años de antigüedad al empresario Julio Martínez Martínez, presunto testaferro del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
Los agentes también le intervinieron claves que daban acceso a monederos de criptomonedas.
Así consta en las actas de los registros de su vivienda y las sedes de sus empresas, a las que ha tenido acceso Vozpópuli. En concreto, la Policía halló en los registros en la vivienda y las sedes de las empresas del pagador de Zapatero un total de 13 teléfonos de la marca Nokia, todos ellos modelos antiguos con teclas y unas características muy básicas.
Los agentes tratan de averiguar ahora si el administrador de Análisis Relevante empleaba estos terminales como teléfonos desechables o seguros para blindar sus comunicaciones con el resto de miembros de la trama, incluido el expresidente del Gobierno. Varios de estos teléfonos sí permiten la navegación en Internet o utilizan GPS, lo que ha sembrado las dudas de los investigadores.
Según las citadas actas, la Policía encontró en el domicilio de Martínez Martínez seis teléfonos modelo Nokia C5-00, de 15 años de antigüedad, y un séptimo modelo BL-5CT. Las sospechas de los agentes se acrecentaron cuando también hallaron siete smartphones de última generación como iPhone o Samsung Galaxy.
La UDEF intervino otros tres teléfonos Nokia modelo C5-00 sobre una de las mesas de la oficina de Agropecuaria Lucena, una sociedad de Julito Martínez radicada en Petrer (Alicante).
Durante el registro de esta sede estuvo presente un socio del empresario, Cristóbal Cano, quien confirmó a los agentes que estos móviles desechables eran “empleados” por el administrador de la empresa, el presunto testaferro de Zapatero.
Además, la UDEF intervino en diferentes puntos del inmueble otros tres teléfonos de similares características. En concreto, eran un Nokia 6210, un Nokia 2730 y un Nokia modelo Navigator.
Todos ellos fueron introducidos en una bolsa precintada para evitar su manipulación antes de su análisis.
Zapatero y los teléfonos desechables
La incautación de este tipo de terminales al presunto testaferro de Zapatero no es baladí.
La incautación de este tipo de terminales al presunto testaferro de Zapatero no es baladí.
Cabe recordar que el empresario Víctor de Aldama declaró la pasada semana en la Audiencia Nacional que el expresidente del Gobierno empleaba este tipo de dispositivos seguros, aunque no pudo concretar si eran exactamente los mismos que utilizaba la trama Koldo, incluido el exministro de Transportes José Luis Ábalos.
Por la entrega de estos teléfonos, la trama pagaba 2.000 euros mensuales al comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba, quien los proporcionaba utilizando el soporte como integrante de la Unidad Central Especial 2 (UCE-2) del Servicio de Información del Instituto Armado.
Palabras “semillas” de criptomonedas
Pero los teléfonos desechables no fue el único material llamativo que la UDEF intervino a Julito Martínez. En su vivienda, además de 285.000 euros en metálico escondidos en varios rincones, los agentes hallaron dos documentos con “anotaciones manuscritas” que, a juicio de los investigadores, se trataban de “palabras semillas” para abrir monederos de criptomonedas. Una “frase semilla” es es una secuencia de palabras aleatorias que almacena los datos necesarios para acceder o recuperar criptomonedas.
Pero los teléfonos desechables no fue el único material llamativo que la UDEF intervino a Julito Martínez. En su vivienda, además de 285.000 euros en metálico escondidos en varios rincones, los agentes hallaron dos documentos con “anotaciones manuscritas” que, a juicio de los investigadores, se trataban de “palabras semillas” para abrir monederos de criptomonedas. Una “frase semilla” es es una secuencia de palabras aleatorias que almacena los datos necesarios para acceder o recuperar criptomonedas.
Los agentes procedieron a comprobar el contenido de uno de los monederos virtuales, pero éste se encontraba “vacío”.
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