El caso permanece bajo investigación por parte de la PNB.
La PNB rescató a tres personas víctimas de extorsión bajo secuestro virtual en terrenos de PDVSA San Tomé, Anzoátegui. El grupo, conformado por dos veterinarios y un taxista, fue contactado por estafadores que simulaban tenerlos secuestrados tras una llamada a un servicio veterinario.
• Los delincuentes exigieron 5.000 dólares por teléfono, utilizando amenazas para mantener a las víctimas en una zona boscosa con los celulares apagados.
• La policía utilizó la señal GPS del pedido inicial para localizar a las víctimas, confirmando que no había cautiverio físico ni hombres armados en el sitio.
• El caso sigue bajo investigación por la PNB.
Un caso de secuestro virtual y extorsión movilizó a funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en el sur de Anzoátegui, luego de que tres personas perdieran comunicación mientras acudían a un supuesto servicio veterinario a domicilio en terrenos de PDVSA San Tomé.
El grupo estaba integrado por dos trabajadores de una empresa veterinaria y el conductor de un taxi.
2001
Por Jessica Molero
Por Jessica Molero
La PNB rescató a tres personas víctimas de extorsión bajo secuestro virtual en terrenos de PDVSA San Tomé, Anzoátegui. El grupo, conformado por dos veterinarios y un taxista, fue contactado por estafadores que simulaban tenerlos secuestrados tras una llamada a un servicio veterinario.
• Los delincuentes exigieron 5.000 dólares por teléfono, utilizando amenazas para mantener a las víctimas en una zona boscosa con los celulares apagados.
• La policía utilizó la señal GPS del pedido inicial para localizar a las víctimas, confirmando que no había cautiverio físico ni hombres armados en el sitio.
• El caso sigue bajo investigación por la PNB.
Un caso de secuestro virtual y extorsión movilizó a funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en el sur de Anzoátegui, luego de que tres personas perdieran comunicación mientras acudían a un supuesto servicio veterinario a domicilio en terrenos de PDVSA San Tomé.
El grupo estaba integrado por dos trabajadores de una empresa veterinaria y el conductor de un taxi.
La alerta surgió cuando representantes de la compañía y familiares no pudieron establecer contacto con ellos y comenzaron a recibir llamadas de desconocidos que aseguraban tenerlos secuestrados.
Los responsables habrían utilizado un número telefónico internacional para exigir dinero a cambio de la supuesta liberación de las víctimas. Para concretar el engaño, solicitaron inicialmente el servicio veterinario bajo el argumento de atender a dos mascotas relacionadas con personas de alto perfil.
Durante las llamadas, los delincuentes habrían conseguido números de familiares y utilizado amenazas de muerte para aumentar la presión. A las tres personas les ordenaron permanecer en un área boscosa y apagar sus teléfonos, haciéndoles creer que estaban vigiladas de forma permanente.
Exigieron 5.000 dólares
Mientras las víctimas permanecían en el lugar bajo temor y presión psicológica, los responsables continuaron comunicándose con sus familiares.
Los responsables habrían utilizado un número telefónico internacional para exigir dinero a cambio de la supuesta liberación de las víctimas. Para concretar el engaño, solicitaron inicialmente el servicio veterinario bajo el argumento de atender a dos mascotas relacionadas con personas de alto perfil.
Durante las llamadas, los delincuentes habrían conseguido números de familiares y utilizado amenazas de muerte para aumentar la presión. A las tres personas les ordenaron permanecer en un área boscosa y apagar sus teléfonos, haciéndoles creer que estaban vigiladas de forma permanente.
Exigieron 5.000 dólares
Mientras las víctimas permanecían en el lugar bajo temor y presión psicológica, los responsables continuaron comunicándose con sus familiares.
Finalmente, habrían conseguido que entregaran 5.000 dólares electrónicos antes de que la comisión policial llegara hasta la zona.
Los funcionarios utilizaron la señal GPS relacionada con la solicitud inicial del servicio para ubicar el punto donde estaban las tres personas. Tras ingresar a los terrenos de PDVSA San Tomé, lograron encontrarlas y ponerlas a salvo.
Las autoridades constataron que no existía un cautiverio físico con hombres armados en el sitio. El mecanismo habría dependido principalmente de las amenazas telefónicas y del amedrentamiento psicológico para convencer a las víctimas de que se encontraban rodeadas y bajo vigilancia.
Los funcionarios utilizaron la señal GPS relacionada con la solicitud inicial del servicio para ubicar el punto donde estaban las tres personas. Tras ingresar a los terrenos de PDVSA San Tomé, lograron encontrarlas y ponerlas a salvo.
Las autoridades constataron que no existía un cautiverio físico con hombres armados en el sitio. El mecanismo habría dependido principalmente de las amenazas telefónicas y del amedrentamiento psicológico para convencer a las víctimas de que se encontraban rodeadas y bajo vigilancia.
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