Diego Robles (izq.) y Francisco de Manuel (der.) en el callejón de la Monumental Plaza de Toros Román Eduardo Sandia de Mérida.
Por Germán D' Jesús Cerrada
Francisco de Manuel Fuentes nació en Madrid el 5 de julio de 2000, un destino sellado desde la cuna al ser hijo del matador de toros venezolano Manolo Fuentes.
Formado en la prestigiosa Escuela Taurina de Madrid, llamó la atención de profesionales y aficionados por su pureza natural, su imponente apostura en el ruedo y un concepto clásico del toreo asentado en la verdad y el valor sereno.
Su etapa sin picadores despegó de forma meteórica en 2016 al proclamarse triunfador del certamen "Camino hacia Las Ventas", debutando con picadores el 27 de agosto de 2017 en Collado Mediano.
Durante las temporadas de 2018 y 2019, se consolidó como uno de los novilleros punteros de la geografía española, destacando por una regularidad aplastante en plazas de máxima exigencia como Madrid, Sevilla y Valencia. Su alternativa llegó el 30 de agosto de 2021 en Colmenar Viejo, lidiando toros de Núñez del Cuvillo de manos de Morante de la Puebla y Andrés Roca Rey, cortando dos orejas y abriendo la Puerta Grande. Su eclosión total se produjo en 2022 al coronarse triunfador absoluto de la Copa Chenel.
Francisco de Manuel saluda al público en el ruedo de la Monumental de Mérida, enarbolando la bandera de Venezuela.
El culmen de su trayectoria llegó el 12 de octubre de ese mismo año en la Corrida de la Hispanidad de Las Ventas, donde cuajó una tarde redonda ante toros de Victoriano del Río, cortando tres orejas y saliendo a hombros junto a Roca Rey para consagrarse como el gran relevo generacional de la tauromaquia.
Inmediatamente tras su triunfo apoteósico en Madrid, de Manuel rompió con Manuel Campuzano —el hombre que lo había guiado con acierto en su etapa de novillero y en su doctorado— para tomar una decisión que marcaría un punto de inflexión en su carrera: ponerse bajo la tutela de Diego Robles, taurino estrechamente ligado a la Casa Matilla, una de las corporaciones empresariales más influyentes y monolíticas de la tauromaquia en España.
Faena de muleta del torero Francisco de Manuel en la Feria del Sol. Los tendidos de la plaza muestran una animada asistencia
El idilio con esta estructura duró tres temporadas (2023, 2024 y 2025), pero las promesas de un trato de figura y una presencia ininterrumpida en las grandes ferias comenzaron a diluirse entre despachos y cromos cruzados. Al finalizar la campaña de 2025, de Manuel y Robles anunciaron el fin de su relación por mutuo acuerdo, dejando al torero completamente solo, sin respaldo empresarial y "a la intemperie".
Este episodio expone con crudeza el peligro mortal de desafiar a un apoderado poderoso o romper con las casas que mandan en España.
El diestro Francisco de Manuel luce el terno de luces morado y oro con el que salió a hombros por la Puerta Grande de Las Ventas tras su triunfo en la Corrida de la Hispanidad de 2022.
Las dinámicas feudales de los despachos demuestran que el oligopolio formado por Matilla, Chopera, Pagés o Simón Casas controla el engranaje de las plazas de primera y segunda categoría.
En este sistema, la independencia se paga cara: cuando un torero decide prescindir de sus estructuras o exige legítimamente el sitio que se ganó a pulso en el ruedo cortando tres orejas en Madrid, las empresas cierran filas en un castigo implacable de ostracismo. El sistema premia la obediencia sumisa por encima del mérito artístico; por ello, los teléfonos dejan de sonar, las sustituciones codiciadas van a parar a manos de los diestros orgánicos de las propias empresas y el torero es condenado al olvido administrativo, viéndose obligado a penar en el campo mientras figuras de menor peso ocupan su lugar en los carteles europeos.
Ante este virtual cordón sanitario y la sequía contractual impuesta en el viejo continente, el diestro madrileño decidió romper el cerco mirando hacia sus profundas raíces americanas y su cartel consagrado en Venezuela como máximo triunfador de la Feria del Sol.
Francisco de Manuel celebra una de sus tardes grandes en el ruedo, reflejando el triunfo que en ocasiones choca con las barreras impuestas por el monopolio empresarial en los despachos de España.
Su esperada reaparición se materializa en el marco de la Feria Internacional de Tovar, fijada para el domingo 13 de septiembre en el emblemático Coliseo El Llano, acartelado en un festejo mixto junto al espada Antonio Suárez y el novillero Santiago Guerrero para lidiar astados de Los Aranguez. Esta gesta andina no solo reivindica su vigencia absoluta, sino que certifica la resistencia de un torero purísimo que prefiere buscar la gloria en libertad antes que doblegarse ante los peajes de los despachos.
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