martes, 29 de septiembre de 2026

La Feria de Tovar atrapada entre números rojos, puertas abiertas y el silencio de sus responsables


Evidencia publicitaria difundida en Instagram donde Toricantano y Tauro Eventos M.V. se presentan conjuntamente como organizadores de los festejos taurinos de Tovar 2026, asumiendo así la co-responsabilidad del evento.

En la dinámica de una sociedad y de un espectáculo público de la magnitud de la Feria de Tovar, pretender pasar por debajo de la mesa cuando las cosas salen mal es una irresponsabilidad compartida. 

En el balance final de un evento de esta naturaleza no existen los términos medios ni las excusas piadosas: o se gana o se pierde, y en esta oportunidad el saldo ha sido rotundamente negativo tanto en el ruedo como en las cuentas.

​El balance estrictamente taurino dejó una cosecha raquítica y preocupante. El corte de apenas tres orejas a lo largo de nueve toros y un novillo, pertenecientes además a una misma ganadería, refleja una pobreza artística que deslució las tardes en el Coliseo. 

Sin embargo, el fiasco económico resulta aún más alarmante. El dinero recaudado ni siquiera alcanzó para cubrir las deudas contraídas, dejando una preocupante estela de contratistas, trabajadores y personas desatendidas que a la fecha no han recibido sus respectivos pagos.

​Frente a la desoladora imagen de los tendidos desiertos, la solución de la empresa fue abrir masivamente las puertas del coso en ambas corridas para tratar de rellenar las graderías. Esta práctica, lejos de subsanar el problema, representa un golpe directo al prestigio de la feria tovareña. 

Acostumbrar al público a la gratuidad a última hora no solo devalúa el valor real de la boleta, sino que falta al respeto del aficionado que pagó formalmente su entrada.

​En la alianza conformada para la organización entre las empresas Tauro Eventos M.V. y Toricantano, las responsabilidades por las pérdidas ocasionadas son absolutamente compartidas. 

Las pruebas de que Tauro Eventos M.V. y Toricantanos en sociedad organizaron las corridas de la Feria de Tovar 2026 son irrefutables; así se evidencia claramente en la unión de estas dos empresas en la publicidad publicada en sus páginas oficiales de Instagram. 

Ninguna de las dos partes puede pasar agachada, fingir demencia o pretender que el calendario del próximo año llegará como una tabla salvadora para justificar una nueva edición sin rendir cuentas de la anterior. 

Resulta inadmisible que desde Seboruco se intente asumir un papel de víctima para ganar en río revuelto, mientras la crisis institucional se profundiza con dimisiones como la del presidente de la Comisión Taurina de Tovar, quien optó por descargar toda la culpa sobre el hombro de Toricantano para lavarse las manos.  

​A esta compleja ecuación se suma la actitud de las autoridades municipales, acostumbradas a exigir altos estándares e ingresos mientras aportan poco o nada para el sostén real del espectáculo. 

Salvar la feria y rescatar el Coliseo exige hoy más que nunca devolverle la seriedad, la transparencia financiera y el rigor organizativo a la gestión taurina. 

La afición de Tovar, custodio indiscutible de la Feria más antigua de Venezuela, merece respeto y una administración que esté a la altura de su historia, evitando caer nuevamente en los mismos errores de la improvisación y el quebranto.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero cuales serán los números rojos y que será lo que quiere la. Tata y la manola

Adrian dijo...

Lamento no saber quién escribe la nota. No comparto los señalamientos referidos al resultado taurino, la falta de cosecha de trofeos no fue producto del comportamiento de los animales ni de las faenas, sino de erradas ejecuciones en la suerte suprema. Agradezco que se procure establecer la verdad y las responsabilidades en cuanto a la organización y gestión económica. Saludos

Anónimo dijo...

Pero, ¿de qué hablan? Si la empresa es TORICANTANO, el tal Manolo ese no puso ni un dolar cuando se dio cuenta que se perdió algo de dinero. Todos están contentos, es más el ganadero vuelve el otro año.