Barcelona ha vuelto a vestirse de fiesta y color con la celebración de la Virgen de la Merced, inundando sus avenidas principales con miles de ciudadanos y visitantes entregados a la tradición popular.
Uno de los momentos más esperados y vistosos de la jornada ha sido la emblemática Cavalcada de la Mercè, donde la música, el dinamismo y la alegría de la cultura catalana se han apoderado del espacio público.
Las carrozas, adornadas con vistosos carteles y acompañadas por el entusiasmo del público, sirvieron de escenario para el baile y saludo de los célebres gigantes y cabezudos (gegants i capgrossos), cuyas expresivas y simpáticas figuras sacaron sonrisas a grandes y chicos a lo largo de todo el recorrido.
La calidez del ambiente y la multitud congregada reafirmaron una vez más la fuerza vital de esta festividad que celebra la identidad, la historia y el espíritu colectivo de la Ciudad Condal.
















No hay comentarios:
Publicar un comentario