Un hombre decente.
Un hombre que colocó por delante los más elevados principios de moralidad y ética.
Un hombre que representó la más pura estirpe de la intelectualidad médica de nuestras instituciones hospitalarias.
Un hombre de una nobleza de espíritu y una bondad de corazón, únicas.
Un profesor que honró con su desempeño el academicismo ulandino.
Un hombre que fue digno maestro de la obstetricia e ginecología.
Un padre de familia ejemplo de su amor filial que le permitió formar su núcleo familiar con bondad y fe cristiana.
Un hombre que recorrió los caminos del social cristianismo con lealtad.
Ha fallecido el ilustre y distinguido, excelso profesor universitario doctor
Daniel Febres Cordero.
Paz a sus restos!.
Mérida, 17 de septiembre de 2026
CGCD
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