Prof. Pedro Rivas
Conocidos los resultados electorales del pasado miércoles 7, la Universidad de Los Andes inicia una nueva etapa de su vida institucional, orientada a cambiar la dirección de la gestión académica y las vocerías del pensamiento y la acción universitaria.
El primer paso dio origen a la escogencia de los representantes profesorales a los tres organismos del cogobierno universitario. Luego elegiremos los decanos y a las autoridades rectorales en el marco de la Autonomía Universitaria que hoy goza de *fuero constitucional*. Nadie detendrá el derecho a darnos nuestros propio gobierno elegido por su comunidad.
Hoy sabemos quienes son nuestros representantes profesorales y eso es una expresión de democracia, con todas las fallas que pudieran haber ocurrido en su escogencia.
La Comisión Central Electoral en un gesto que le ennoblece y dignifica, llevó a feliz término los comicios enfrentada en silencio a los enemigos internos y externos, inventados unos y reales, otros; pero al final, enemigos así hablen y firmen en su nombre.
El profesorado respondió responsablemente al llamado histórico, derrotando la abstención y la apatía acumulada. Causa común hicieron jóvenes profesores de recién ingreso y jubilados de vieja data. Fuimos testigos de un encuentro con tres generaciones de docentes con la historia de la FHE.
El resultado de este llamado electoral se cumplió a cabalidad y hoy, después de 18 años, tenemos nuevos representantes profesorales con voz y voto en los Consejos de Escuela Facultad y Universitario. Una universidad más fresca y rejuvenecida por el compromiso y los desafíos.
Debemos felicitarnos y desear mucho éxito a todos quienes hicieron posible este acto comicial identificado con la esencia de la universidad y su vida institucional.
En lo personal celebro el acontecimiento y felicito a los profesores elegidos, electores y miembros de la subcomisión electoral de mi facultad por su trabajo incansable.
Si la universidad se hace así misma, no dañemos la fiesta de la convivencia y la tolerancia, que es el respeto por el otro, que no tiene por que ser igual a uno o viceversa.
Sin convivencia ni tolerancia, la universidad se convierte en espacio para estimular la ignorancia y la irracionalidad. Dicho de otra manera, en un ring de púgiles de la violencia.
Saludos cordiales a todos. 🙏🏻
Enhorabuena ⏳
Prof. Pedro Rivas
Escuela de Educación
Mérida, 11-Octubre-2026
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