Por Nestor Trujillo Herrera
Amables oyentes de Éxitos 100.9 FM en señal streaming www.exitosmerida.com y lectores de www.fronteradigital.com.ve, bienvenidos a 'Carrusel de la Fama', la tribuna que, desde hace más de cincuenta y cuatro años, rescata el valor histórico, institucional y humano de nuestra entidad merideña. Cada 25 de octubre el mundo celebra el Día Mundial de la Pasta, un alimento milenario que ha unido a las familias en torno a la mesa. Sin embargo, para nosotros los merideños y los habitantes de la región andina, hablar de la pasta, no es solo referirnos a una receta o a una tradición culinaria importada, es hablar de visión empresarial y del esfuerzo de hombres que creyeron en el potencial agroalimentario de nuestra tierra.
Hoy rendimos tributo al Dr. Mario Spinetti Berti, Dn. Mario, como lo llamábamos, insigne figura a quien la historia local reconoce como uno de los verdaderos pioneros e iniciadores del desarrollo, producción e impulso del consumo de pasta en la región, transformando los hábitos alimenticios y sentando las bases del progreso fabril en nuestras montañas...".
Su hija, María Cristina la “Kika” Spinetti Terán, va a estar en “Carrusel de la Fama, Patrimonio Cultural Intangible del estado Mérida”, transmitido entre la 1:00 y las 5:00 pm. a través de Éxitos 100.9, en señal streaming www.exitosmerida.com o en digital a través de www.fronteradigital.com.ve. para conversarnos sobre tan insigne “Italo- merideño, que había nacido en mayo de 1920, en la isla de Elba, y este tema especifico de la pasta, relacionado íntimamente con tan reconocida personalidad.
“Su padre, Mario, desde pequeño, fue conocido cariñosamente por sus abuelos y familiares como "Bimbo".
Cuentan que, cuando se extraía la primera cosecha de vino, al no haber comenzado su fermentación ni tener pepitas, el pequeño Bimbo era bañado en el mosto. Su padre decía con gracia, que desde pequeño "sus poros absorbieron la salud". Cuando su abuela María quería regañarlo, su bisabuelo Agostino intervenía diciendo: "Al bimbo non si toca, no regañes al niño".
A menudo, la abuela mandaba a Mario a llevarle pasta en brodo (caldo) a un tío abuelo que vivía en una casa cercana. Para llegar, Mario tenía que cruzar un riachuelo y se distraía saltando de un lado a otro, viendo como la tapa de la olla brincaba y el caldo se derramaba. Cuando su abuela le preguntaba si había hecho alguna travesura (¿”Mario, cosa fai?”), él respondía risueño: "Niente, mama", sabiendo que lo único que realmente le llegaba al tío abuelo, era la pasta. Los abuelos de Kika llegaron a Mérida, Venezuela, en 1925.
Con los años, se instalaron frente a la capilla del Carmen (hoy casa Bosset), donde tenían el restaurante "Pícola Italia" y su pastificio. Allí, Mario se estrenó como mesonero en sus ratos libres del colegio San José. Sus abuelos y padres elaboraban las pastas y salsas con amor, humildad y dedicación, regalándolas también a los más necesitados.
Este profundo cariño por la cocina quedó plasmado en los libros de su padre, especialmente en el libro de recetas "Recetas favoritas de Don Mario", en cuya dedicatoria rinde homenaje a sus padres y a ese hermoso y delicioso placer de combinar sabores.
De ahí, que cuando en Mérida se habla de pasta, particularmente de espaguetis, se recuerda a Dn. Mario Spinetti. ¡Viva la pasta!, dice la “Kika” al final de su sabrosísima crónica, que espolvoreó con un parmino rayano y unas hojas de albahaca, rociándola con un chianti de la toscana, Salud!
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