El Cordobés: «Ojalá mi padre esté en la reaparición de mi hermano Julio»
«La noticia es muy gorda: vamos a desvelar quién es el padre de Julio». Esos fueron los buenos días de Manuel Díaz «El Cordobés»,
que derrochó simpatía desde su llegada a la sala Velázquez de un
céntrico hotel madrileño. Tras la nube de fotógrafos destaparon el
cartel de la reaparición de Julio Benítez, «que ha sido como un parto».
Nueve meses después de su accidente, el menor de los hermanos volve a
vestirse de luces el 17 de marzo en Andújar. Los hijos
de Manuel Benítez compartirán paseíllo con El Fandi y la rejoneadora
Lea Vicens. «Tenemos que defender la igualdad entre hombres y mujeres,
como se refleja en nuestro cartel», afirmó Díaz.
Julio Benítez explicó
que le han dado el alta hace cuatro días y está «deseando volver a
torear». «Han sido nueve duros meses, pero ya está aquí el tío para dar
guerra también», comentó. Y agradeció a Manuel «su apoyo incondicional
en estos nueve meses». Además, recordó sus tres tardes de toros juntos
la pasada temporada: «Cada vez que salía a la plaza era con una
motivación distinta. He tenido la oportunidad de conocerlo un poco más.
Son tardes distintas y especiales, es algo muy grande coincidir con
Manuel». «Julio ha dado una lección de humanidad y honestidad. Ha dado un paso que le engrandece como persona»Manuel
Díaz solo tuvo palabras de elogio para su hermano: «Julio ha dado un
paso que le engrandece como persona, un paso de humanidad, que es lo que
nos hace distinto a los animales, tener sentimientos. Julio ha dado una
lección de humanidad, honestidad, y no le ha importado lo demás. Se ha echado a la espalda todo. Hablamos el mismo idioma, somos
toreros y qué menos que estar a su lado y devolverle esa hombría que él
me ha demostrado». Comentó que ha vivido la impaciencia de su hermano
para volver a torear. Tantas eran las ganas que «se reventó entrenando, tengo otro niño chico más».
Y siguió emocionado: «El 17 de marzo es un día muy imporante. Nunca
pensé que la vida daría tantos vueltas, que yo estuviese aquí casi como
ejerciendo de padrino. Para mí es un año redondo. Siempre he querido un
cartel con dos Cordobeses». Los hermanos Cordobeses, durante la rueda de prensa en Madrid-Belén DíazAdemás,
El Cordobés Díaz celebra sus bodas de plata como matador de toros en
una temporada que arrancará en Palma del Río. Tuvo palabras de
agradecimiento para mucha gente, especialmente para «el público, que me entendió y acogió.
Es a quien más gradecido estoy, y cada vez que salgo a una plaza me
reconforta su cariño. También cada vez que como un trozo de pan, doy
gracias a todo aquel que ha hecho posible que yo me lo coma». «Ahora mismo cada vez me hace menos falta mi padre. Me lo paso genial con Julio»Respecto
a su encuentro, Julio Benítez señaló: «El toro ha sido un vínculo que
nos ha facilitado dar ese paso». Lógicamente, no faltaron las preguntas
sobre el padre. «Yo estoy más cercano a él entre comillas -dijo Julio
con una sonrisa-. Ojalá diese el paso de conocer a Manuel, porque son
dos personas que se caerían bien». «¿Cómo sería el encuentro?», le
preguntó el hermano. «Depende del momento. Yo voy con casco, por si acaso». ¿La primera palabra? «Yo diría: "Este tiene la culpa (señalando a Julio")».
En
una sala llena de prensa del corazón, y ante la pregunta de si echaba
de menos a su progenitor, Manuel Díaz respondió: «Ahora mismo cada vez
me hace menos falta. Me lo paso genial con Julio». Y entre bromas
relataron un encuentro imaginario, sobre qué corbata regalarle: «Marrón, que él vestía mucho de tabaco y oro»,
dijo Díaz. «¿O cómo le gustará?» «Eso es complicado», indica Julio.
«Pues mejor le regalo una gorra», cierra con gracia Manuel, en un acto
moderado por el periodista José Miguel Martín de Blas y que contó con la
presencia del alcalde de Andújar. «Agradezco a Manuel su apoyo incondicional en estos nueve meses, que han sido muy duros»Guardan
en su memoria el primer abrazo juntos, «aunque no fue como en esos
programas en los que la gente llora en los reencuentros. El primer
abrazo fue frío, se oían los cristales, se paralizó el mundo». A partir
de ahí decidieron torear juntos. «Toreamos en plazas casi desahuciadas,
en Morón, en Palma del Río, buscando el feudo familiar... Y cuando vivía
un momento muy feliz, de repente me llaman y me dicen que Julio se caído de la moto. Se había partido la tibia, el peroné y tenía un golpe en la cabeza. Yo me dije: "Pero Dios mío, por qué"», contó emocionado.
Continúa
Manuel Díaz: «Se hablaba de estrategia de marketing, yo que no sé ni
qué es eso. Nosotros somos hermanos. Y para un torero que anhela estar
toreando estar inactivo es como estar en la cárcel.
Después de la lucha
de Julio, sinceramente, que nuestro padre, el de los dos, apareciera en esa plaza de Andújar sería una gran muestra de cariño,
no hacia mí, sino hacia Julio, que lo ha pasado francamente mal. Ojala
aparezca. Aunque sea ir al hotel y no a la plaza. Ese sería el mejor
regalo para Julio y para mi 25 aniversario. Y si él no está, Julio, me
miras a mí». «Que
nuestro padre apareciese en la plaza de Andújar sería una gran muestra
de carió, sobre todo hacia Julio, que lo ha pasado francamente mal»Los hermanos Cordobeses actuaron juntos por primera vez el año pasado en Morón de la Frontera, en su puerta grande inaugural, acompañados por el rejoneador Diego Ventura, que abrió plaza.
Manuel Díaz (Madrid, 1968) celebra este año un cuarto de siglo de alternativa y fue reconocido legalmente como hijo legítimo de Benítez en
2016. Entonces Díaz manifestó: «Ha sido el triunfo de una verdad, de
tanta lucha y sacrificio, y de buscar una identidad, de saber de dónde
vienes y cuál es tu sangre. Mis hijos merecían también saber cuáles son
sus raíces, y sobre todo mi madre, la que tanto ha luchado en su vida,
ese ha sido el mejor regalo».
Julio Benítez (Córdoba, 1984) es el hijo menor del V Califa del Toreo y de Martina Fraysee.
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