viernes, 23 de octubre de 2026

Un aniversario para celebrar la memoria y la imagen: Gabriel Pilonieta Blanco llega a sus 71 años

Por Germán D' Jesús Cerrada 

​ Hoy celebra 71 años de vida un hombre extraordinario que, aunque nació en Bogotá, llegó muy joven a Mérida para enamorarse de sus montañas y convertirse con el paso del tiempo en un merideño de pura cepa: el estimado amigo Gabriel Pilonieta Blanco.

Nacido el 23 de octubre de 1955, Gabriel creció respirando el fascinante universo de los haluros de plata, los lentes y las emulsiones. En el seno de la recordada casa fotográfica ARTEMA, bajo el ejemplo y la guía amorosa de sus padres, Don Jorge Arturo Pilonieta Aguirre y Doña Guillermina Blanco Martínez —quienes por casi seis décadas retrataron el rostro de nuestro pueblo—, se moldeó la vocación de quien estaba destinado a convertirse en un guardián de la memoria.

​Su idilio con la imagen no fue casual sino vital. A los precoces 14 años ya levantaba su primer laboratorio fotográfico personal, y apenas con 16 dio vida a la empresa Servicios Fotográficos, iniciativa comercial y artística que mantuvo activa durante 35 productivos años. 

Más adelante, en la década de 1980, dejó su huella vanguardista en la movida cultural andina al fundar la Galería Fotográfica Mandril y participar activamente en la célebre asociación FundaImagen, impulsando la disciplina fotográfica como una de las bellas artes.

​Licenciado en Historia por la Universidad de Los Andes (ULA), Gabriel supo hermanar con precisión la disciplina del historiador y la sensibilidad del fotógrafo. 

De esa conjunción nació su magistral obra monumental Historia de la fotografía en Mérida (Tomos I y II), investigación imprescindible que rescata y pone en valor el patrimonio visual y el quehacer de los pioneros del lente en nuestra región.

​Su espíritu emprendedor y su compromiso con la palabra e imagen no se detuvieron en la geografía andina. Radicado en los Estados Unidos, fundó en 2006 el periódico bilingüe El Tiempo Hispano, donde ejerce como editor jefe. 

Su trascendencia social y periodística ha sido tan notable que la colección de la primera década de esta publicación fue incorporada oficialmente al acervo de los Archivos Estatales de Delaware, registrando para la posteridad la memoria, vivencias e integración de la comunidad hispana en suelo norteamericano.

​En este 23 de octubre, al arribar a sus 71 años de una trayectoria fecunda y luminosa, sus amigos, colegas y la Mérida que tanto ama le enviamos un afectuoso abrazo de felicitación. 

Gracias, Gabriel, por enseñarnos a mirar el pasado con respeto, por preservar el testimonio visual de nuestras raíces y por seguir honrando con orgullo el legado de la familia Pilonieta Blanco.

 ¡Salud, vida, y muchos años más de luz para tu lente y tu pluma!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Siempre recordaremos a los Pilo nieta y a Artema.