sábado, 30 de mayo de 2026

La nueva vida de José Tomás lejos de los ruedos: desaparecido, divorciado y millonario

Por www.abc.es - Noelia Zazo

José Tomás atraviesa desde hace años una etapa muy distinta a la de otros grandes nombres del toreo. 

Alejado casi por completo de la exposición pública y con apariciones muy contadas en los ruedos, el torero madrileño mantiene intacta una imagen marcada por el ... hermetismo y por una forma muy personal de entender tanto su carrera como su vida privada.

Cada vez que surge un rumor sobre una posible reaparición, su nombre vuelve automáticamente al centro de la actualidad taurina, algo que sigue ocurriendo pese a que sus actuaciones se han reducido al mínimo durante los últimos años. Mientras otros toreros mantienen una presencia constante en ferias, medios o redes sociales, José Tomás continúa viviendo al margen de esa dinámica, convertido en uno de los personajes más reservados del mundo taurino.

José Tomás comenzó a torear siendo muy joven, tomó la alternativa en la Plaza México en 1995 y, a finales de los noventa y principios de los 2000, se consolidó como una de las grandes figuras del toreo español, protagonizando tardes históricas en plazas como Las Ventas o Barcelona.

Sin embargo, pese a que su figura estaba en boca de todos, en 2002 decidió retirarse de manera inesperada y permaneció cinco años completamente alejado de los ruedos antes de regresar en 2007 con una reaparición que provocó una enorme expectación.

Desde entonces, las idas y venidas han marcado buena parte de su carrera. José Tomás torea muy poco, selecciona cuidadosamente cada aparición y desaparece durante largas temporadas sin apenas ofrecer explicaciones públicas. 

Esa forma de gestionar su carrera ha terminado alimentando todavía más el interés alrededor de su figura.

Durante años, además, el torero ha estado marcado por las graves cogidas sufridas en distintas plazas, especialmente la de Aguascalientes, en México, en 2010, una de las más graves de su trayectoria. 

Después de aquel episodio volvió a reaparecer, aunque cada vez de forma más esporádica. No es amigo de promociones, medios de comunicación ni grandes campañas: simplemente llega, torea y se marcha.
El torero José Tomás. (Gtres)

Precisamente esa discreción también ha marcado siempre su vida personal. José Tomás nunca ha querido formar parte habitual de la prensa social y ha evitado durante décadas entrevistas, apariciones televisivas y actos públicos alejados del toreo.
Sin embargo, sí se conocen algunos detalles de la historia que vivió junto a Isabel Montes, una mujer completamente ajena al foco mediático y que, según quienes conocen al torero, fue durante años uno de sus grandes apoyos personales. Isabel trabajaba como dependienta en una tienda de fotografía y mantenía una vida muy vinculada a Estepona. Había estado casada con Manuel Hernáez, hijo del fundador de la Hermandad del Amor de la localidad, y estaba muy integrada en las tradiciones del municipio. Todo cambió cuando conoció a José Tomás. A ambos les unían la pasión por la naturaleza, la discreción y la necesidad de proteger su intimidad. La pareja pasó durante años gran parte del tiempo entre Estepona y Galapagar, el municipio madrileño donde creció el torero y donde su familia sigue siendo muy conocida.
José Tomás

(izquierda) con una gorra en la tienda del Real Club de Campo junto a un caddy de las instalaciones. (ABC)

«El divo del millón de dólares»
Su dimensión pública terminó convirtiéndolo en un auténtico fenómeno internacional. Durante años fue considerado el torero más admirado y también el mejor pagado del panorama taurino. En México llegó a ser conocido como «el divo del millón de dólares» o «el príncipe de Galapagar», mientras que artistas como Joaquín Sabina viajaban expresamente al país azteca para verlo torear.

Su caché rara vez bajó del millón de euros por tarde y sus ingresos en taquilla alcanzaron millones de euros, especialmente gracias a sus actuaciones en la Monumental de México.

Porque más allá del toreo, José Tomás también ha construido durante años una sólida estructura empresarial ligada principalmente al sector inmobiliario. Su única sociedad conocida es Promoin José Tomás SL, dedicada a la gestión y explotación inmobiliaria.

La empresa fue constituida hace 28 años y cuenta actualmente con un capital social superior a los cuatro millones de euros. Según los últimos datos mercantiles disponibles, la sociedad facturó en 2023 más de medio millón de euros, reflejando una actividad empresarial estable que el torero ha mantenido siempre con la misma discreción con la que gestiona el resto de su vida.

La compañía está administrada junto a su hermano Andrés, una de las personas más importantes de su entorno profesional y familiar y quien desde hace años se encarga de buena parte de la gestión patrimonial del diestro.

José Tomás e Isabel Montes. (Gtres)

Anonimato buscado
En el plano personal, José Tomás e Isabel Montes pusieron fin a su matrimonio hace años, aunque mantienen una relación cordial por el bienestar de su hijo, José Jr. Ambos continúan viviendo cerca el uno del otro y comparten la custodia del menor. Personas cercanas a la expareja aseguran que siguen manteniendo una relación fluida y familiar, aunque sus caminos sentimentales estén separados.
Y si bien nunca le gustó la exposición pública, en los últimos años esa negativa a aparecer se ha vuelto todavía más evidente. 

Apenas concede entrevistas, no frecuenta eventos y prácticamente ha desaparecido de cualquier circuito mediático que no tenga relación directa con el toreo.

Cada posible regreso, cada fotografía o cada aparición puntual vuelve a convertirse automáticamente en noticia. Porque si algo ha definido siempre a José Tomás, más allá del toro, ha sido precisamente eso: el silencio, la distancia y la ausencia constante de explicaciones públicas.

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