jueves, 19 de marzo de 2026

José Guerra: Si no se resuelve el problema del tipo de cambio no se va a estabilizar la economía

AlbertoNews
Bitacoraeconomica.com

Para el economista José Guerra, más allá de los ingresos que puedan recibirse por la venta de petróleo que ahora vende el gobierno de Donald Trump, no se ha diseñado ninguna política económica que derive en un plan para sanar la economía venezolana. Le preocupa que el alza de los precios de bienes y servicios no se haya detenido.

Hace un llamado al gobierno de Estados Unidos para que revise su mecanismo de transferencia de recursos, porque todos los días zarpan buques con petróleo venezolano hacia las refinerías de la costa este y oeste de Estados Unidos. Sin embargo, ese dinero por la venta de ese crudo no está llegando con regularidad a Venezuela.

Está convencido de que la transición política en parte se ha iniciado y que la económica debe ir con mayor velocidad. Asegura que en Venezuela hay gente muy capacitada, pero no están al frente ni del Banco Central de Venezuela (BCV) ni del ministerio de Finanzas, e invita a ser cuidadoso con las expectativas relacionadas con el aumento del salario mínimo que no debería pasar de 150 dólares mensuales a corto plazo para que sea sostenible.

¿Cree usted que estamos dentro de una transición económica o esto es más del ciclo histórico de los últimos 25 años?

– Yo me guío por lo que dijo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y su gobierno. Han señalado que hay tres fases: la de estabilidad, que se refiere a temas políticos y económicos; la de recuperación; y la de transición. Definitivamente sí estamos en una transición económica y por varias cosas. Primero, porque se aprobó una Reforma de la Ley de Hidrocarburos que es la normativa económica más importante después del Presupuesto Nacional porque define los ingresos fiscales petroleros, factor clave para financiar el gasto público. También está la reforma de la Ley de Minas que busca rediseñar el modelo de extracción de los minerales.

Sin embargo, hay signos de que la fase de estabilidad está teniendo problemas. De acuerdo con cifras oficiales del Banco Central de Venezuela en el año 2024 la inflación fue de 48% y en el año 2025 se ubicó en 435%; mientras que en febrero del 2026 la inflación fue de 618%. Allí hay algo para preocuparse.

Ahora bien, sin duda un signo de estabilización es el aumento de la producción petrolera que -además- tiene expectativas de nuevas inversiones que aún no se han concretado en las magnitudes esperadas. El gobierno de Delcy Rodríguez también puede tener acceso al financiamiento externo con los 4.800 millones de dólares asignados a Venezuela desde el año 2021 por parte del Fondo Monetario Internacional.

Otro signo de estabilización es el hecho de que la Bolsa de Valores de Caracas está rompiendo récords y esto muestra que el público tiene expectativas favorables y esos son signos de que hay una mejora en las perspectivas. 

El problema está en la inestabilidad del tipo de cambio. Porque el BCV está devaluando el bolívar a diario y hasta el 17 de marzo con respecto al mismo día de 2025 el tipo de cambio se ha incrementado en 574%. Todo esto indica que hasta ahora la inflación al cierre de 2026 va a ser superior a la del año pasado.

Esto es una muestra que la economía no se está estabilizando como corresponde o como se espera.

La administración Trump ha dicho que se crearon tres fondos: el de protección social, inversión, desarrollo y control, y transferencia, pero la realidad es que es muy poco lo que se ha recibido. ¿Qué cree que está pasando?

-No sé qué está pasando porque no tengo acceso a información del gobierno de Estados Unidos, pero tiene que ser serio porque los barcos petroleros están navegando todos los días a las refinerías de la costa este y oeste. Sin embargo, ese dinero no está entrando a la caja del BCV. 

Debe haber un mecanismo que está obstaculizando las transacciones. Eso es un problema porque el Banco Central no está interviniendo con fuerza en el mercado cambiario y lo está devaluando muy intensamente. Además del hecho que el mecanismo de asignación no es transparente.

Me extraña -y llama la atención- y aprovecho para hacer un llamado al gobierno de Estados Unidos para preguntarle por qué no ha hecho más énfasis en la fase de estabilización. El secretario de Energía estuvo en Venezuela y supervisó pozos y llevó su informe a Trump. También estuvieron el jefe del Comando Sur y el Secretario de Interior, pero no ha habido un alto funcionario de ese gobierno que vaya a Venezuela con un equipo técnico para asesorar en materia macroeconómica.

Si no se resuelve el problema del tipo de cambio no se va a resolver el grave problema inflacionario. Y ello tiene que ver con la oferta de dólares. En Venezuela hay gente muy capacitada pero no están al frente ni del BCV ni del ministerio de Finanzas. Hay que hacer un llamado respetuoso al gobierno de Trump para que sea más enfático en la fase de estabilización. La política económica en Venezuela no se está conduciendo bien porque el BCV y al ministerio de Finanzas les falta personal calificado, y esto lo ha reconocido el mismo gobierno de Delcy Rodríguez que está buscando gente y no la consigue.

Tiene que haber un acuerdo de Venezuela con Estados Unidos para gestionar la macroeconomía. Ese es el nuevo tiempo político como se llama a esta etapa. Si se quiere cumplir con la primera etapa del plan, tiene que existir coherencia y para esto Estados Unidos tiene que eliminar las sanciones generales. La transición política se está dando -con limitaciones- pero sí se está dando a través de las liberaciones, la Ley de Amnistía. Yo deseo y aspiro que sea más rápido. Sin embargo, la estabilización económica no va bien.

Hay una gran expectativa entre los trabajadores pensionados y jubilados por un aumento de salario. 

¿Cómo debería hacerse esto?

-Hay que tener mucho cuidado de no generar expectativas porque siendo realistas para mí lo máximo que se puede aumentar el salario mínimo está entre 100 dólares y 150 dólares. No puede pasar de allí porque no hay manera de financiarlo orgánicamente. Hay dos formas de hacerlo, a través de los ingresos ordinarios que son los petroleros y el ingreso fiscal no petrolero que incluye al IVA, el ISLR, el impuesto a las grandes transacciones y otras contribuciones fiscales y parafiscales o imprimiendo dinero. Yo veo que las cuentas no dan para un aumento mayor. Si esto no cuadra, el gobierno va a tener que recurrir al BCV y la inflación va a disolver el aumento.

¿Sería una solución dolarizar la economía?

No, porque eso te resuelve el problema de la inflación, pero te crea otros. Ese es un proceso que tarda mucho tiempo porque hay que recoger la liquidez en bolívares, denominar cuentas en dólares, actualizar sistemas contables en bancos, actualizar cajeros y puntos de venta en dólares. 

Además, habría que hacer una reforma constitucional porque la moneda legal es el bolívar, pero más allá de lo legal es muy arriesgado dolarizar. Además que EE.UU la pruebe. El país podría no crecer económicamente. En el ínterin, si no se estabiliza el tipo de cambio no estás logrando nada.

Se está discutiendo la reforma de la Ley de Minas ¿Qué impacto real puede tener esto en la economía venezolana en un sector que se ha manejado con tanta oscuridad?

-Es un avance con respecto a lo que teníamos. Se crea un ente regulatorio, un banco de datos de dónde están ubicados los minerales, la regalía luce alta, pero se puede bajar, creo que mejor sería cobrar por el tipo de mineral porque no es lo mismo extraer diamantes que oro o coltán. Deben derogarse reglamentos restrictivos y en la ley está contemplado el arbitraje internacional. La reforma de la Ley de Minas viene a reparar el daño de las expropiaciones de empresas como Gold Reserve. Esto puede ayudar al ingreso de divisas porque allí no hay grandes capacidades de generar empleo, como si sucede con la industria de la construcción.

-¿Cuáles son sus expectativas en cuanto al crecimiento económico para 2026?

Está el escenario base y el escenario optimista. El escenario base es que la producción petrolera aumente 10%, con lo cual la producción se elevaría en 100.000 barriles de petróleo. La producción alcanzaría a 1.100.000 barriles de petróleo, de lo cual se va a exportar 1.000.000 de barriles. En ese caso, del PIB no petrolero, por el efecto que tiene el petróleo, crecería 7.4% y la economía en un total crecería 7.8%. El escenario optimista es que, si el petróleo aumenta 20%, es decir, si la extracción pasa a 1.200.000 barriles diarios el PIB crecería 12%. Yo creo que es una cifra muy considerable, respetable. 

Ahora, en el caso de que se logre, digamos, pasar la marca de 1.200.000 barriles diarios y lleguemos a 1.250.000 barriles de petróleo diario, la economía crecería 13%.
No hay ninguna duda de que la economía va a crecer. El problema está en que después ese crecimiento se deforma y se pierde por la inflación de 600%. Eso tiene que ver con un factor para mí clave, y es que los ingresos petroleros no están siendo depositados en la caja del BCV o de los fondos de administración que creó Estados Unidos para que se transformen en dólares en la economía de la misma forma en que se está exportando petróleo; por lo tanto, no se puede estabilizar el tipo de cambio ni la inflación.

¿Tiene alguna esperanza de que Citgo no se pierda?
Pocas. Tendría que producirse un acuerdo tripartito entre el gobierno de Estados Unidos, los acreedores y Venezuela tanto en su vertiente opositora como en su vertiente de gobierno. Es la única forma de que Citgo no se pierda. Citgo no se perdido aún por el gobierno de Joe Biden y ahora por el Donald Trump, de lo contrario ya no la tendríamos. No obstante, sin un acuerdo se perderá.
El Departamento del Tesoro emitió este 19 de marzo la Licencia General 5V, es una nueva prórroga que imposibilita ejecutar la garantía del bono PDVSA 2020 y cobrarse a través de su colateral, que es Citgo. Por ahora, está protegida hasta el 5 de mayo.

Hay muchas cosas por hacer en la economía venezolana, pero llegará el momento de una reestructuración de la deuda. ¿Qué tan lejano lo ve?

La principal tarea es bajar la inflación y estabilizar la economía de inmediato. La reestructuración de la deuda va a tardar porque es un proceso complejo. 

Lo primero es que la presidenta encargada Delcy Rodríguez tiene que ser reconocida por los multilaterales y luego tendría que ir una misión del FMI a evaluar la economía.

Es todo un proceso. Hay que hacer un análisis de sostenibilidad fiscal es clave, porque te dice hasta cuánto puede ser lo que se llama la quita o el hair cut que afecta a los acreedores que van a tener que aceptar una rebaja del valor de la deuda y definir cuánto se puede pagar. Y entonces ahí se abre el financiamiento externo. Se emitirían nuevos bonos, se sustituyen a los bonos que están en curso y eso va a tardar, porque además Venezuela tiene que actualizarse con dos artículos del Fondo Monetario que no está cumpliendo hoy.

El primero es el artículo cuarto que estipula la visita periódica que hace el FMI a los países y que en Venezuela no se ha hecho desde el año 2007. El otro es el artículo ocho que es la publicación de las estadísticas de actividad económica, balanzas de pagos, fiscales, monetarias, cambiarias. 

Todo ello tardaría unos cinco meses porque hay que rehacer todas las estadísticas, verificar su confiabilidad, su consistencia. Luego se empieza un proceso negociador con un comité de acreedores que ya estaría constituido para acordar los términos de la reestructuración. Ello va ser inevitable.

¿Por qué va a ser inevitable?

Porque si Venezuela no reestructura la deuda, no va a tener acceso al financiamiento soberano y no puede crecer. El petróleo no es suficiente.

¿Podríamos decir que por esas vueltas del destino resulta que ahora nuestro control inflacionario depende de que Estados Unidos nos mande los recursos y si no nos los manda, tendríamos una inflación desatada?
-Claro, eso es lo que hemos visto hasta ahora. 

Con todos los problemas de caja que tuvimos el año pasado la inflación cerró 435%; mientras que ahora que hay un mejor clima petrolero y de expectativas favorables, el alza de los precios se ubica en 618% anualizada en febrero de este año. Algo no está bien.

¿Y quién se tiene que llamar a Marco Rubio o al Departamento del Tesoro?

-Bueno, hay una administración que dirige el presidente Trump y entiendo que hay un equipo para Venezuela que tiene que tomar cartas en el asunto porque si no, lo que ellos definieron como su fase número uno, que es la estabilización, va a tener problemas. No se va poder pasar a la fase de recuperación con una inflación tan alta.

¿Está entonces la economía en un estado muy vulnerable?

-Si, muy vulnerable, y además la gente no va a percibir ningún cambio. Es que el pueblo siente más el efecto de la inflación que el crecimiento porque este tarda en generar empleos. 

La inflación se percibe de inmediato.

Para contener el alza de los precios el BCV ha restringido el crédito
-Yo no conozco una economía en el planeta Tierra que haya crecido sin financiamiento interno y sin financiamiento externo. 

Entonces, eso me lleva a otro tema en Venezuela, el encaje bancario. Yo no sé de verdad qué está esperando el gobierno, yo no sé qué está esperando para empezar a bajar el encaje bancario gradualmente. Es decir, una economía sin crédito es como un cuerpo sin sangre. La economía no crece y si lo hace es muy débil. Le falta impulso porque las empresas no se pueden financiar. Nadie está diciendo que lo coloquen en 10% en un mes, sino que se haga gradualmente.

El temor es que si se libera el encaje todo ese dinero va a ir al mercado cambiario
-Eso depende. Si el tipo de cambio está estable, si no hay expectativa de devaluación, si tiene financiamiento, eso no tiene por qué causar mayores presiones cambiarias. Ahora, si los venezolanos perciben que si sigue la inestabilidad cambiaria van a salir a comprar dólares. Entonces, no resuelve el problema. 

Pero, insisto, no hay economía que haya crecido sin financiamiento.

La banca tiene captados en dólares más de 2.000 millones de dólares y no los puede transformar en créditos. Entonces, lo que están haciendo los bancos es que sobre la base de estos depósitos están emitiendo tarjetas de débito para que la gente gaste. Si es así, la gente está gastando su propia plata. Se pueden abrir líneas de crédito sobre la base de los depósitos con una nueva normativa de la Superintendencia de Bancos. Por ejemplo, si se otorga un crédito en dólares a una empresa constructora, esta no puede exportar casas. 

Pero sí en cambio, se otorga un préstamo a una empresa que exporte productos del mar, petroquímicos, licores o cualquier bien que pueda ser exportado te quitas el riesgo cambiario con una supervisión adecuada.

Si en una vuelta del destino la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, le llama para que le asesore, ¿lo haría?

-Bueno, yo no estoy en posición de asesorar a ningún gobierno ahora, porque yo he tenido un claro perfil opositor. Mi asesoramiento es lo que le estoy diciendo a usted y al país. Pero yo, en lo personal, no me veo ocupando un cargo en el gobierno, ni yo creo que me lo vayan a proponer. 

Hay gente más capacitada que yo en Venezuela, que ha tenido una posición más independiente, que están en las universidades, que son académicos, que yo creo que pueden contribuir. Además, creo que, para un sector del chavismo, mi presencia ahí no la va a ver con buenos ojos.

¿Piensa que a Delcy le va a ir bien en la transición económica?

-Bueno, en la transición política hasta ahora le está yendo más o menos bien. 

El país ha salido a protestar por un salario digno y no ha habido ningún problema de orden público. No ha habido porque el país está agotado del conflicto. Está fatigado ya de la conflictividad. Tiene que haber un cambio, pero un cambio que sea no destructivo, que sea constructivo. En la transición económica con esta inflación no la veo tan bien.

¿Abrimos un nuevo capítulo en la historia?
-Sí, definitivamente. Tiene que ver con que desde que Venezuela es un país independiente, nunca había sido intervenido como se hizo con la extracción de Nicolás Maduro. Lo más cercano a esto fue el bloqueo de los puertos por parte de la armada alemana, la italiana y la inglesa en 1902. Esto que sucedió el 3 de enero de 2026 para un país que liberó a cinco naciones en América Latina, con un ejército que tiene la marca y la impronta de ser héroes de América Latina, lo que sucedió es muy es grave. 

Que a una nación le hayan tomado a su presidente en una operación de veinte minutos, es un hecho histórico que va a quedar en la memoria de todos los venezolanos. Civiles y militares.

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